En una rueda de prensa en Manta, el asambleísta Jaime Estrada se pronunció sobre los resultados de la consulta y referéndum 2025. Allí agradeció la participación del pueblo manabita. Estrada calificó el resultado en Manabí como un voto "agridulzante". También señaló que la población respondió con dignidad a la falta de cumplimiento de las expectativas de seguridad por parte del Gobierno.
El asambleísta cuestionó la gestión de seguridad actual, contrastando las cifras de violencia. “Con esta misma constitución, en el 2017 había 13 muertes violentas al año en Manta y ahora con la misma constitución, pero con otro gobierno, vamos pasando las 460 muertes violentas", afirmó. Por ello, consideró que la ciudadanía respondió con un "No" firme a las preguntas que buscaban cambios constitucionales y a la gestión del Ejecutivo en general.
Según el asambleísta, cerca de un 72% de los manabitas se pronunciaron por el "No", una decisión "firme de decirle no a más mentiras, no al engaño y a la improvisación." Criticó la falta de planificación, mencionando los constantes cambios de postura sobre bases militares y la promesa incumplida de bajar el precio del diésel en campaña, que dos años después resultó en la eliminación del subsidio.
Estrada enfatizó que el triunfo va más allá de lo político: “Este triunfo, reitero, no es de ningún partido político, de ningún personaje político. Este triunfo es de los 18 millones de ecuatorianos.” Incluyó en la victoria a las organizaciones sociales, líderes ambientales (como el caso de Azuay con Quinsacocha). También a los jóvenes que, según él, fueron engañados al prometerles cupos universitarios. Pero que resultaron en un millón trescientos mil jóvenes sin poder acceder a la educación superior el año pasado.
El legislador concluyó su intervención exigiendo al Gobierno central que “vayan y comiencen a trabajar.” Demandó soluciones radicales para los problemas del país, tales como la dinamización de la economía, el empleo formal, la seguridad y una salud pública digna. Recalcó que mientras hubo recursos para una campaña electoral de 65 millones de dólares y bonos para convencer a la gente, "no hay plata para poner ni suero en los hospitales," que se encuentran completamente desabastecidos.