La comuna de Ligüiqui se prepara para mostrar el bullicio festivo de su VI Festival del Pulpo. Este sábado 27 de septiembre de 2025, esta parroquia rural de San Lorenzo, en Manta, Ecuador, abrirá sus puertas a locales, turistas y amantes de la gastronomía marina. Allí se celebrará una tradición que fusiona historia, sabor y comunidad: el festival del pulpo. Este molusco ha sostenido generaciones de pescadores del lugar. El evento no solo deleita el paladar, sino que rescata la identidad cultural de este rincón de Manta, impulsando el turismo comunitario y la economía local.
Víctor Reyes, presidente de la comuna de Ligüiqui, expresó que este evento une a las familias y mantiene viva la esencia de esta tierra. "Invitamos a nacionales y extranjeros a vivir esta experiencia que fortalece nuestra economía y orgullo mantense", declaró. Por su parte, la alcaldesa Marciana Valdivieso, en un video promocional enfatiza la magia histórica de Ligüiqui: "Es una comuna con tanta historia por ofrecer. Conócelo este sábado en el Festival del Pulpo". Esta sexta edición ha crecido hasta convertirse en un referente gastronómico, atrayendo a cientos de visitantes anuales y preservando prácticas ancestrales.
Un pregón desde las 09h00
La jornada arranca a las 9:00 con un pregón que recorre las calles empedradas de la comuna. Después, se realizará la elección de las reinas del festival. Un certamen inclusivo que este año destaca por la participación de Rosita Jurado, una octogenaria que desafía estereotipos de belleza. "Nunca es tarde", dice Rosita, promoviendo con su candidatura el empoderamiento local y la promoción de emprendedores. Esta elección no es solo un desfile, sino un tributo a la diversidad generacional.
Música, tradición y sabor
La programación incluye un desfile cultural que evoca las raíces ancestrales de la zona, seguido de presentaciones de orquestas en vivo. Al mediodía, el escenario principal será un taller interactivo sobre la captura del pulpo, guiado por pescadores artesanales. "Buceamos y hurgamos entre las piedras; usamos los mismos pulpos, clavados en un palo con punzón, para atraer a otros de sus cuevas", explica José Mero, ilustrando el método tradicional heredado de los manteños prehispánicos.
Esta técnica, conocida como "pulpeo con señuelo", se realiza manualmente durante la marea baja, sin redes ni herramientas motorizadas, asegurando una captura selectiva y sostenible. El pulpo de Ligüiqui, un Octopus vulgaris robusto y de tentáculos carnosos, se alimenta de cangrejos y peces en las rocas submarinas, lo que le confiere una textura tierna y un sabor intenso, ideal para las preparaciones locales. Estudios del Instituto Nacional de Pesca destacan que esta práctica ancestral minimiza el impacto ambiental, diferenciándose de métodos industriales que agotan poblaciones en otras costas.
Ingrediente principal es el pulpo
Varios platos que se ofertarán son el clásico bolón de pulpo, una bola de plátano verde machacado rellena de trozos tiernos y fritos; el pulpo al ajillo, salteado con ajo y limón fresco; y el asado de pulpo, ahumado sobre brasas para un toque crujiente. No faltan el picante de pulpo, con ajíes locales que avivan el paladar, ni los ceviches de pulpo marinado en jugo de limón con cebolla y cilantro.
Como innovación de esta edición, Oscar Baldión, chef comunitario, presenta el "moro de arroz pulposo": un arroz morado teñido con tinta de calamar, mezclado con pulpo desmenuzado, chorizo y hierbas frescas. Estos platos, preparados con productos capturados esa misma semana, cuestan entre 5 y 10 dólares, accesibles y generosos en porciones.
Cómo llegar a Ligüiqui
Ligüiqui, con sus 32 kilómetros desde el centro de Manta por la Ruta del Spondylus, no es solo un destino gastronómico; es un portal a la historia. Para quienes no cuentan con vehículo propio, llegar es sencillo y económico. Desde la Terminal Terrestre de Manta, buses urbanos de la Cooperativa Pacífico o taxis colectivos salen cada 30 minutos hacia San Lorenzo (costo aproximado: 1-2 dólares, 45-50 minutos). Una vez en la cabecera parroquial, mototaxis o camionetas comunales conectan los últimos 5 kilómetros a Ligüiqui por 0.50 dólares adicionales.