Héctor Cueva Jiménez pasó de ser empresario a ser el artífice de Olimpiadas Especiales en Ecuador. Dirige la Fundación Ecuatoriana de Olimpiadas Especiales, impactando a 18 mil deportistas con discapacidad intelectual en 22 provincias mediante competiciones y escuelas especializadas. Es un apasionado por el trote. Confiesa que no es de muchos amigos, pero valora conversaciones profundas. Es miembro de Special Olympics International desde hace 46 años. En la siguiente entrevista cuenta cómo una coincidencia en un evento deportivo hace 46 años transformó su vida y pasó de ser un empresario en el artífice de Olimpiadas Especiales Ecuador, donde el deporte une, incluye y cambia vidas de miles de atletas con discapacidad, asegura convencido.

¿Cuántos años tiene y de dónde es originario?

Tengo 78 años, 10 meses y 20 días. Soy de Quito.

¿A qué se dedica profesionalmente y cuál ha sido su trayectoria?

Soy empresario. He tenido muchas compañías. La última fue una floricultora que exportaba rosas a varios países. Actualmente, represento compañías extranjeras en temas de lobby y gestiones ante autoridades.

¿Cómo nació Olimpiadas Especiales Ecuador y qué lo motivó?

Nació el 7 de noviembre hace 46 años. Fue una coincidencia en un evento deportivo en Pichincha. Vi el programa y sentí una atracción. Hablé con el director y me uní. Empecé haciendo de todo; hoy soy presidente. Hace 46 años, pocos niños participaban porque los escondían. Comenzamos con deporte y logramos gran sensibilización. Los últimos juegos en 2024 reunieron 700 deportistas de 21 provincias.

¿A cuántas provincias llegan y cómo se organizan los juegos?

A 22 provincias. Juegos provinciales en años impares, nacionales en pares. En 2025, se hacen provinciales en todas para seleccionar equipos. Los nacionales 2026 serán en Riobamba, en mayo, no recuerdo si del 18 al 26.

¿Cuántos deportistas proyectan para 2026 y qué deportes incluyen?

Tenemos 18 mil deportistas en el país. Para Riobamba, unos mil de 22 provincias. Deportes: atletismo, ciclismo, natación, gimnasia rítmica, fútbol y tenis.

¿Qué lo motiva personalmente?

La vida es ayudar. Ser empresario crea trabajo, pero ser buen ecuatoriano es servir sin necesitar dinero, solo actitud. Saludar a alguien puede cambiar su día. En un Uber conversé con el conductor preocupado y le di perspectiva. En la Fundación, ayudamos a miles. Hemos construido 16 escuelas, una en Galápagos, beneficiando 2.300 niños con convenios con Ministerio de Educación, Fuerzas Armadas, Policía y universidades.

Cuente sobre su educación y primeros trabajos.

Soy bachiller del Colegio Mejía, nocturno. Estudié en la Escuela Eloy Alfaro, intenté en la universidad en la carrera de Administración, pero la abandoné tras seis meses. Mi primer trabajo fue a los 14: servir cafés en Congreso. Luego, en almacén Ricky, gerente en Arte Práctico; cobrador, vendedor. Trabajé de lunes a lunes.

¿Ser parte de Olimpiadas Especiales le ha permitido viajar por el mundo y cuál es el presupuesto de la organización?

Sí, he viajado a muchos países. Somos parte de Special Olympics, fundado por Eunice Kennedy. Y agrupa a 192 países con autogestión. El presupuesto para nacionales 2026 son unos 350 mil dólares para hospedaje, alimentación y transporte de mil deportistas por seis días.

¿Qué hace en su tiempo libre?

Troto cinco días a la semana en La Carolina, 45-50 minutos.

¿Ha escrito un libro?

No, pero está pendiente. Pero quiero uno de fotografías de estos niños. Vi cómo una niña se acercó sin conocerme. Una profesora me mostró videos de ocho niños marchando, orando antes de comer, limpiando. Es duro para profesores y padres, pero inspirador y eso me hace feliz.