El mayor Jhonny Oswaldo Cedeño López , oficial del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Manta, falleció la noche del 12 de octubre de 2025 en un hospital de Santo Domingo de los Tsáchilas, a los 49 años. Su muerte ocurrió por complicaciones de un infarto, agravado por un derrame cerebral que lo había debilitado en las últimas horas.
El Cuerpo de Bomberos de Manta, con 134 años de historia, expresó su pesar y organizó honores fúnebres para el oficial, quien dedicó más de tres décadas a la protección de la comunidad.
Cedeño, nacido en Manta, ingresó al cuerpo en la década de 1990 y ascendió al rango de mayor por su compromiso en emergencias. Participó en operativos clave, como el incendio de un edificio comercial en el centro en 2018, que evacuó a 50 personas, y el rescate durante las inundaciones de 2023 en Tarqui, donde coordinó el salvamento de familias aisladas. En 2024, lideró la capacitación de 20 voluntarios juniores en manejo de riesgos costeros, según registros de la institución. Su labor se extendió a prevención, con charlas en escuelas sobre seguridad vial y doméstica, alcanzando a más de 1.000 estudiantes anuales.
Hace pocas semanas Cedeño recibió la medalla Vicente Rocafuerte en la Asamblea Nacional, en un acto donde además se reconoció al Cuerpo como Benemérito.
El velatorio se realiza en la estación bomberil del barrio Córdova, con capilla ardiente abierta al público. El traslado de sus restos llegó este lunes 13 de octubre a la entrada de Manta, en la ciudadela La Aurora, donde una caravana motorizada recorrió las estaciones hasta Córdova. Compañeros, familiares y autoridades rindieron honores con sirenas y banderas a media asta . El sepelio está programado para este martes 14 de octubre, con una misa en la Iglesia de La Merced.
El Cuerpo de Bomberos de Manta, que atiende 2.500 emergencias al año según datos de 2024, lo despidió en redes: “Jhonny dedicó su vida al servicio con valentía y compromiso”. La alcaldesa Marciana Valdivieso extendió condolencias: “Su legado en la protección de Manta perdurará”. Familiares y excompañeros lo recordaron como disciplinado y solidario; un voluntario de 20 años dijo: “Me enseñó a priorizar la vida en cada llamada”.
Cedeño se unió al cuerpo en 1992, tras formarse en Quito, y escaló rangos por su experiencia en rescates urbanos. En 2016, post-terremoto de Pedernales, coordinó evacuaciones en Manabí, salvando vidas en zonas colapsadas. En 2020, durante la pandemia, adaptó protocolos para desinfección de ambulancias, protegiendo a su equipo. Su rol en la Jefatura de Operaciones incluyó modernización de equipos, con adquisición de dos vehículos en 2023.