Lo que parecía el inicio de una solución definitiva para cientos de conductores de la vía a San Mateo terminó siendo solo maquillaje. Una cuadrilla llegó la mañana de este jueves en una camioneta con la leyenda "señalización vial" hasta el sector de Piedra Larga. Empezó a pintar de amarillo los polémicos muros que funcionan como rompevelocidades. Pese a la presión ciudadana, los muros siguen allí, intactos, por ahora.
Los muros se construyeron el martes pasado, según indicó Isidro Vásquez, albañil que trabaja en la zona, y se levantan específicamente frente a la urbanización Ciudad del Mar y el otro antes de ingresar a Piedra Larga. La obra fue impulsada y financiada por el comité pro-obras de la urbanización Ciudad del Mar, una ciudadela privada que decidió, por su cuenta, instalar los muros transversales en la vía pública para "proteger" el ingreso a su sector.
Cualquier reductor de velocidad en vía estatal debe cumplir estándares técnicos estrictos. Como altura máxima de 10 centímetros, rampas de acceso, pintura reflectiva y señales verticales preventivas a 50 y 100 metros, además de la autorización expresa del ministerio.
La construcción de los muros sin aval y las consecuencias
El resultado de esta intervención no autorizada originó dos accidentes en menos de 24 horas y una avalancha de quejas en redes sociales. Conductores como José Rodríguez denuncian que los muros son demasiado altos, carecían totalmente de pintura reflectiva y no tenían la mínima señalización preventiva exigida por la normativa ecuatoriana.
"A 10 km/h se siente como si pasaras por un escalón. Mi carro quedó desalineado el miércoles", cuenta Andrés Mendoza, comerciante de mariscos que a diario transita por la zona. En la misma línea, el ciudadano Luis Basurto sostiene que estos muros se construyeron arbitrariamente y de manera antitécnica. "Quien los construyó debe pagar los daños a las personas que se accidentaron y pagar la remoción de dichos muros", sentenció.
La pintura: un "maquillaje"
Este jueves, tras la indignación y la presión ciudadana, personal de señalización comenzó a cubrir de amarillo los muros. En menos de dos horas los dejó "visibles". Sin embargo, para los conductores habituales, la medida es insuficiente.
"Pintarlos no resuelve el problema de fondo. Están mal ubicados, no cumplen ninguna norma técnica y ya provocaron accidentes", comentó Luis Zambrano, taxista que circula por esa ruta.
El Ministerio de Infraestructura y Transporte confirma la ilegalidad
A través de un comunicado enviado la tarde de este jueves 27 de noviembre desde la zonal del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT) se confirmó que la urbanización privada nunca solicitó permiso para iniciar la obra ni pidió el acompañamiento técnico obligatorio, a pesar de que se trata de una red vial estatal. "El Ministerio de Infraestructura y Transporte no ejecutó esa intervención. Según lo verificado, Ciudad del Mar, como toda urbanización, cuenta con un comité, y dicho comité realizó la solicitud a la Empresa de Movilidad. Esta entidad, por tratarse de una red estatal, les indicó que los permisos debían gestionarse directamente con nosotros. La respuesta fue emitida mediante un Quipux", dice el comunicado.
El documento añade que se encuentran revisando todo el proceso para confirmar si cuentan con los permisos correspondientes y bajo qué condiciones fueron otorgados. Además que han solicitado al administrador de la vía que presente un informe detallado y realice un seguimiento de las actuaciones efectuadas. El fin es establecer las acciones necesarias en caso de ser requeridas.
Este medio buscó la versión de la administradora de Ciudad del Mar, pero no contestó los mensajes de WhatsApp donde se solicitaba un pronunciamiento.