El proyecto “Cine a orillas del mar” se consolida como una iniciativa cultural que atrae a cientos de personas cada 15 días con la reciente incorporación de sillas y una estación de snacks.
Este proyecto ciudadano e independiente busca ofrecer una experiencia más cómoda y memorable, aunque enfrenta desafíos financieros para mantenerse a flote.
“Cine a orillas del mar” reúne a residentes y visitantes en la playa El Murciélago para disfrutar de películas al aire libre.
Antonio Cedeño, gestor cultural y creador del proyecto, destacó que la iniciativa busca fomentar la cultura. “Queremos que las personas vivan una experiencia única frente al mar”, afirmó, subrayando el valor del entorno natural.
Ya hay sillas para mayor comodidad
Recientemente, el proyecto adquirió 75 sillas, cada una con un costo de 41 dólares cada una, gracias al apoyo de auspiciantes como Rosero Construye y el Municipio de Manta.
Estas sillas se alquilan por 1,50 dólares durante las funciones, sin obligación de uso. Cedeño señaló que los asistentes pueden llegar una hora antes para disfrutar de música y el atardecer.
La incorporación de las sillas ha tenido una excelente recepción, según Cedeño, quien indicó que las 75 unidades se alquilan por completo en cada función, e incluso hacen falta.
Sin embargo, la logística de las proyecciones requiere un equipo de 11 personas, lo que eleva los costos operativos a más de 500 dólares por evento.
Financiamiento y sostenibilidad
Cada función tiene un costo aproximado de 550 dólares, que incluye derechos de películas, sonido, mantenimiento y pago de personal. Los ingresos por alquiler de sillas y ventas de snacks generan cerca de 200 dólares por evento. Por lo tanto, el proyecto depende en gran medida de auspicios públicos y privados para cubrir la diferencia.
Además de las proyecciones, “Cine a orillas del mar” cuenta con una estación de snacks que ofrece canguil, nachos, chocolates, café, corviches y empanadas.
Esta iniciativa no solo enriquece la experiencia, sino que también contribuye a los ingresos, aunque estos no son suficientes para sostener el proyecto.
Cambios en la afluencia de público
En sus inicios, el proyecto atraía entre 700 y 800 espectadores por función, pero actualmente la asistencia ha disminuido a cerca de 500 personas.
A pesar de esta reducción, Cedeño destacó que el entusiasmo de los asistentes sigue siendo alto. Por otro lado, la menor afluencia plantea retos para la sostenibilidad financiera.
El proyecto cuenta con el respaldo de instituciones como la Casa de la Cultura, pero su continuidad podría verse afectada por las elecciones previstas para 2026 en esa entidad. Cedeño expresó incertidumbre sobre el apoyo futuro, lo que podría impactar la planificación de las funciones.
“Cine a orillas del mar” es un proyecto gestionado por un equipo ciudadano, lo que lo distingue por su carácter comunitario. Los recursos obtenidos se administran de manera transparente para garantizar la calidad de las proyecciones. En consecuencia, la colaboración con auspiciantes es clave para su continuidad.