Vecinos de las ciudadelas Los Ángeles y Monterrey, ubicadas en los alrededores de una planta industrial de La Fabril en Montecristi, expresan su descontento por los impactos de la ampliación de la fábrica.

Las quejas incluyen calles destruidas por el paso de trailers, ruido incesante que afecta el descanso, y contaminación ambiental por polvo, que ha generado problemas de salud entre los habitantes.

Ángela Loor, vecina de Los Ángeles con más de 20 años en el sector, describió la situación: “No vemos obras, ni calles arregladas, ni mejoras. Los trailers entran y salen, dañando el pavimento en la vía principal y las vías lastradas al interior de la ciudadela, y no hay arreglo. Prometen soluciones tras reuniones, pero solo invierten en la fábrica”, refirió. Loor destacó que el ruido y la falta de mantenimiento agravan las condiciones, con promesas incumplidas que generan frustración. La calle principal, usada por los camiones, presenta baches y polvo constante, acotó.

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Una de las calles aledañas a la industria.

Ruido interrumpe el descanso

Hilda Cepeda, moradora de la ciudadela Monterrey, se quejó del impacto del ruido, especialmente nocturno por los turnos de la planta y los trabajos de la ampliación. “El bulla comienza temprano y no nos deja dormir. Los camiones traen materiales, levantan polvo que cubre casas y tiendas, formando capas que confunden el color de las fachadas”, relató.

Cepeda indicó que las familias barren dos o tres veces al día, mientras los niños sufren gripes y fiebre, atribuidas al polvo. Las tiendas locales han instalado barreras de vidrio para protegerse, y las calles, como la "Sin nombre" y "México", están en mal estado por el paso constante de camiones pesados.

Un tendero que prefirió mantener su nombre en reserva manifestó que los trabajos en esta industria son constantes por lo que la bulla es día y noche. A esto se suma que la calles están totalmente destruidas por el paso de los vehículos pesados que entran y salen de La Fabril, señaló. "El polvo es otro enemigo silencioso; tanto así que debí poner ventanales de vidrio en el local para evitar y disminuir que el polvo entre al local; sin embargo el polvo pasa", expresó.

La comunidad denuncia que la ampliación, que comenzó hace tres años, ha intensificado estos problemas. “No sabemos quién está a cargo, pero pedimos a las autoridades que actúen”, exigió el morador.

La Fabril emite un comunicado

La Marea buscó un vocero de La Fabril, pero solo emitieron un comunicado donde reafirmaron su compromiso con la sostenibilidad y el cumplimiento de normativas ambientales. El documento añade que esta industria está respaldada por certificaciones nacionales e internacionales. “Respetamos profundamente a nuestra comunidad y valoramos la relación con los vecinos. Tomamos en serio sus inquietudes y seguiremos fortaleciendo espacios de diálogo para escuchar y aclarar percepciones”, indica el documento. La empresa subrayó su operación responsable, generando empleo y desarrollo en el cantón, con el bienestar comunitario como prioridad.

La Fabril es una empresa que fabrica productos de consumo masivo. Su sede principal está en Montecristi y se destaca por su producción de aceites y grasas vegetales, además de una gran variedad de otros productos de aseo, por ejemplo.