Desde las playas de Pedernales hasta las costas europeas de Mallorca, un grupo de salvavidas manabitas está a punto de iniciar una experiencia profesional y formativa sin precedentes. En los próximos días, 75 rescatistas manabitas partirán rumbo a las Islas Baleares, en España, para participar en un programa de capacitación y trabajo temporal que durará seis meses.

"Es un logro colectivo que nos llena de orgullo", expresó Leonardo Rodríguez, alcalde de Chone, quien destacó en redes su apoyo para que la capacitación.

Rodríguez añadió que esta iniciativa no solofortalece las competencias de los rescatistas, sino que también representa una oportunidad de desarrollo para sus familias, algunas de ellas, de escasos recursos económicos. "Su gran labor, que ha hecho que las playas de nuestro hermano cantón Pedernales sean de las más seguras, ha destacado tanto en España, que solicitaron que 75 rescatistas laboren en sus costas" escribió Leonardo Rodríguez en X.

Algunos datos relevantes del viaje:

  • Destino: Islas Baleares, Mallorca (España)
  • Duración: 6 meses
  • Número de salvavidas: 75
  • Origen: Cantón Pedernales, Manabí
  • Motivo: Capacitación y empleo temporal en seguridad costera

Un reconocimiento que cruza fronteras

La destacada labor de los salvavidas de Pedernalesha trascendido fronteras. Su trabajo ha sido tan bien valorado que autoridades de las Islas Baleares solicitaron directamente su incorporación para la temporada alta de verano. Esta acción, además de posicionar el recurso humano manabita en el exterior, permite generar ingresos y nuevas oportunidades para estos jóvenes.

Muchos de ellos provienen de contextos delimitadas oportunidades económicas, por lo que esta experiencia representa un cambio vital en sus trayectorias. Además del aspecto laboral, la estadía también les permitirá conocer una nueva cultura y adquirir herramientas de salvamento avanzadas.

La falta de recursos es un desafío para los salvavidas

A pesar de su dedicación, son muchos los salvavidasque en Manabí aún operan como voluntarios sin sueldo. Generalmente, dependen de apoyos limitados que se utilizan para cubrir necesidades como hidratación, protectores solares y movilización. La falta de recursos, como motos acuáticas o equipos de primeros auxilios, también representa un desafío constante para estos rescatistas, quienes actualizan sus conocimientos y entrenan físicamente de forma regular para enfrentar los retos del mar.

Este viaje marca un nuevo capítulo para quienes, desde la arena manabita, han salvado vidas y hoy se preparan para hacerlo en otro continente. Su historia es una muestra de que el talento local, con el apoyo adecuado, puede trascender fronteras y dejar huella. (36)