Después de más de 90 días de abastecimiento mediante tanqueros, las comunidades de Cardón, Las Flores, Danzarín y San Antonio en el cantón Rocafuerte , finalmente volvieron a recibir agua potable en sus viviendas, gracias a una captación provisional implementada por EPAPAR.
La suspensión del servicio se produjo por la falta de agua cruda tras un corte temporal en la distribución del líquido que llega desde el acueducto La Esperanza, se informó. La medida afectó a cerca de 270 familias de zonas rurales, obligadas a depender durante meses de tanqueros municipales para cubrir sus necesidades básicas.
Una solución temporal ante la falta de agua
El director de EPAPAR, Julio Bravo, explicó que la interrupción no se debió a fallas técnicas, sino a una decisión administrativa. “No se había dañado la bomba; (quienes administran el acueducto) cortaron el suministro para legalizar las tomas. Ante el alto costo del agua cruda, preferimos hacer esta captación nueva para que los ciudadanos no tengan que pagar los 32 centavos que cuesta el metro cúbico”, afirmó el funcionario.
Se indicó que la nueva captación se realizó con una inversión de USD 10.000, financiada parcialmente por la empresa municipal.
Inversión y detalles técnicos del proyecto
Monto total: USD 10.000
Aporte de EPAPAR: USD 6.000
Aporte directo del alcalde: USD 4.000
Componentes instalados: tubería, bomba, tendido eléctrico y válvulas de aire
Población beneficiada: 270 familias de cuatro comunidades
Esta intervención restableció el servicio de agua potable y mejoró la presión en las redes, reduciendo el gasto operativo del municipio en distribución mediante tanqueros.
Obras definitivas para la zona alta de Rocafuerte
La captación provisional será reemplazada por una obra definitiva valorada en USD 6 millones, destinada a garantizar el abastecimiento sostenible para toda la zona alta de Rocafuerte. Se incluyen sectores como Cerro Verde, Las Papayas, Tierra Dura y Tres Charcos. El proyecto, cuyos trabajos topográficos iniciaron el 15 de octubre de 2025, cubrirá entre 23 y 25 comunidades. Se espera su culminación en un plazo de cinco a seis meses.
Los habitantes de las comunidades recibieron con alivio la reanudación del servicio. María López, residente de Danzarín, relató: “Por fin tenemos agua en nuestras casas. Estos meses con el tanquero fueron muy difíciles, especialmente para las familias con niños pequeños.” Mientras que Pedro Vélez, vecino de Las Flores, destacó que “es un alivio que el agua vuelva a fluir. Ahora podemos cocinar y asear la casa sin depender del tanque, y sabemos que pronto tendremos un proyecto definitivo.”
El restablecimiento del agua potable marca un alivio para cientos de familias rurales de Rocafuerte, que ven en esta solución temporal una señal de avance hacia una infraestructura más estable y equitativa. Con la futura obra de 6 millones de dólares, se espera poner fin a una larga historia de desabastecimiento en la zona alta del cantón.
Con información de Kiabeth Ugalde.