Los fondos de la reconstrucción empezaron el 2025 con $117 millones.
Hasta finales de abril ha egresado $15 millones , dejando un saldo disponible de $102 millones .
Los fondos de la reconstrucción provienen de donaciones y contribuciones tributarias que se recaudaron tras el terremoto del 16 de abril de 2016.
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El movimiento sísmico provocó la muerte de 661 personas y pérdidas económicas superiores a los $3.000 millones .
Nueve años después, aún persisten obras inconclusas y ofrecimientos no ejecutados .
Destino de los fondos de la reconstrucción
Uno de los egresos más significativos ocurrió el 10 de abril de 2025 , cuando fueron transferidos $8.754.556,13 al Municipio de Portoviejo para la construcción de la Plaza Memorial San Gregorio.
Este es un un espacio conmemorativo para las víctimas del sismo.
En Muisne (provincia de Esmeraldas) , se destinaron $4 millones para el mejoramiento del sistema de agua potable , una necesidad básica aún insatisfecha en varias zonas afectadas por el desastre.
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También se asignaron más de un millón de dólares para la construcción del puente Lodana , ubicado en el cantón Santa Ana, obra que aún no ha sido concluida.
Obras aún pendientes tras casi una década
A pesar de estas transferencias, persiste un gran número de proyectos pendientes , como la construcción de edificios para los Cuerpos de Bomberos , una de las promesas que todavía no se concreta.
La falta de infraestructura adecuada limita la capacidad de respuesta ante emergencias, especialmente en zonas vulnerables a desastres naturales.
El paso del tiempo y la reducción del fondo aumentan la urgencia de priorizar las obras que siguen en espera.
Uso estratégico de los $102 millones restantes
La asignación de los $102 millones disponibles es un tema prioritario para los gobiernos locales y nacionales, considerando que la reconstrucción integral aún no se ha logrado.
El saldo remanente debe destinarse de forma planificada y transparente, para cerrar la brecha entre las obras ejecutadas y los compromisos aún vigentes.