En el cantón Jaramijó, provincia de Manabí, un grupo de pescadores artesanales ha dado un paso significativo hacia la innovación productiva con el inicio de un proyecto pionero en el cultivo de ostras del Pacífico.
La iniciativa, que se desarrollafrente a las playas de Balsamaragua, abarca cinco hectáreas de mar concesionadas por el Ministerio de Producción. El Ministerio otorgó un permiso de operación por 20 años.
Este proyecto representa un hito para la comunidad, ya que se trata de la primeraexperiencia formal de maricultura en la zona, y una de las pocas en el país.
Aunque en sectores como la Península deSanta Elena y Pedernales ya se han desarrollado ensayos similares. En Jaramijó la apuesta es crear un modelo replicable y sostenible, liderado por los propios actores locales.
El cultivo de ostras se abre paso en Manabí con un modelo sostenible y comunitario
El proyecto es impulsado por la Asociación de Producción Pesquera de Maricultores de Jaramijó (Azoprupesmar). Esta es integrada por pescadores artesanales y egresados del Instituto Técnico Universitario Luis Arboleda Martínez.
Bajo la guía del biólogo Limber Alcíbar y el técnico Jorge Figueroa, el grupo ha recibido capacitaciones técnicas y asesoría legal para organizarse y emprender con respaldo científico.
“Esto es nuevo para Jaramijó y también para el Ecuador. La comunidad ha estado muy motivada, asistió a las capacitaciones y respondió al llamado de organizarnos para formalizar esta actividad”, comentó Alcíbar.
Una mirada a restaurantes y ferias gastronómicas
La primera fase contempla la siembra inicial de 50.000 ostras, las cuales serán cultivadas en estructuras flotantes. Esta forma de cultivo permite un desarrollo ambientalmente responsable, sin alterar el fondo marino ni usar químicos contaminantes.
Además, al tratarse de un producto con alta demanda en gastronomía, el proyecto tiene un alto potencial económico. El mercado objetivo inicial serán los restaurantes locales y ferias gastronómicas. Sin embargo, con el crecimiento del proyecto,se espera que las ostras puedan ser exportadas. Para ello, deben pasar por un centro de depuración, donde permanecen al menos 24 horas filtrando agua limpia para garantizar su inocuidad.
Además de los beneficios productivos, el proyecto también representa una oportunidad para el desarrollo comunitario. Se estima que generará empleo directo para decenas de pescadores, al tiempo que posiciona a Jaramijó como un referente en innovación acuícola en el país.
Buscan una alternativa económica
“El objetivo es tener una alternativa económica sostenible y amigable con el medio ambiente, que complemente la pesca tradicionaly permita nuevas fuentes de ingreso para nuestras familias”, expresaron miembros de Azoprupesmar.
Este modelo demaricultura comunitariano solo promueve la seguridad alimentaria, sino que también fortalece la organización local, fomenta el trabajo en equipo y estimula la conservación del ecosistema marino.
Jaramijó, tradicionalmente conocido por su vocación pesquera, ahora se proyecta como un ejemplo de reconversión productiva con enfoque sostenible.