El Gobierno Autónomo Descentralizado de Chone inició hoy la instalación de una nueva red de conducción hídrica para resolver el desabastecimiento de agua. La obra, ejecutada con fondos de la Ley de Solidaridad, busca mitigar el déficit histórico en el cantón mediante una infraestructura de ingeniería avanzada que conectará la represa Río Grande con la ciudad.
Reparación de daños históricos tras el terremoto
La espera para una solución definitiva al desabastecimiento de agua en el cantón entra finalmente en su recta final durante este mes. El proyecto contempla enterrar tubería de alta ingeniería para cambiar la realidad ante el déficit de agua que afecta principalmente en la estación invernal.
Nabor Álvarez, Coordinador General del Municipio de Chone, aclaró que la inversión responde a los graves daños estructurales que dejó el terremoto de 2016. Según el funcionario, el sismo del 16A no solo afectó viviendas, sino que dejó "herido de muerte" a todo el sistema hídrico local.
Detrás del despliegue de maquinaria actual en Chone, existe una compleja gestión de recursos liderada por la administración municipal para obtener fondos de reconstrucción. La utilización de estos recursos, casi una década después, se justifica por la severa afectación en la captación y la planta de tratamiento.
Financiamiento estratégico y gestión de recursos
El coordinador general precisó que el sismo provocó roturas y desacoples masivos en las redes principales, secundarias y terciarias del sistema de agua potable. Estas fallas generaron daños colaterales en la estructura vial y en diversas viviendas debido a las constantes fugas de agua subterráneas.
Un punto clave destacado por Álvarez es la naturaleza no reembolsable del financiamiento, lo que garantiza estabilidad económica para el futuro del cantón. El municipio no adquiere deuda directa, lo que permite que las arcas municipales no se vean comprometidas con este crédito de inversión pública.
El monto referencial del proyecto es de $24.162.807,09, cifra que cubre la ejecución de la obra, la fiscalización técnica y el respectivo impuesto al valor agregado. Este presupuesto permite que la obra sea integral y de una sola etapa, sin depender de futuras asignaciones para su conclusión.
Cronología y especificaciones técnicas de la obra
El Comité de Reconstrucción priorizó este proyecto el 30 de agosto de 2019, tras evaluar la criticidad del servicio de agua en la zona. Sin embargo, no fue hasta el 31 de mayo de 2024 que se logró la autorización final de financiamiento para iniciar los trabajos.
Los trabajos técnicos inician con la instalación de 15 kilómetros de tubería de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) con un diámetro de 630mm. Este material garantiza durabilidad y una capacidad de conducción de 380 litros por segundo, optimizando el transporte del líquido vital desde la fuente.
El proyecto incluye la construcción de una línea de aducción de 14,8 km desde la presa, asegurando el flujo constante de agua cruda. Además, se contempla la repotenciación de 4 módulos en la planta y la creación de uno nuevo para aumentar significativamente la producción actual.
Ampliación de la red y cobertura urbana
La producción de agua potable se elevará de los actuales 220 litros por segundo a una capacidad total de 370 litros por segundo. Esto permitirá cubrir la demanda creciente de una población que ha sufrido cortes constantes durante las épocas de alta turbiedad en los ríos.
La fase de redes incluye la instalación de 250 kilómetros de nuevas tuberías que recorrerán toda la extensión territorial del casco urbano. En total, el proyecto beneficiará directamente a las 1.389 hectáreas que conforman la zona central y periférica de la ciudad de Chone.
Mientras la tubería ya "desfila" por la vía a Río Grande, la ciudadanía local ha comenzado a expresar su optimismo por el cambio. Los habitantes de las zonas de transición también han sido incluidos, lo que representa un avance significativo en la equidad del servicio básico en Chone.
Impacto social y beneficios para la ciudadanía
Nicol Mejía, habitante de Camino Real, celebró la inclusión de los sectores rurales y rurales-marginales en este plan de abastecimiento masivo. La ciudadana enfatizó que, cuando los ríos crecen, ya no habrá excusas sobre la turbiedad del agua, pues vendrá directamente de la represa.
Por su parte, el residente Luis Cedeño resaltó el contraste entre la precariedad actual y el futuro prometedor que ofrece la nueva infraestructura. Actualmente, muchas familias dependen de pozos someros con agua salobre, la cual no es apta para el consumo humano ni para tareas domésticas.
El objetivo final es que Chone cuente con agua potable las 24 horas del día, mejorando la salud pública y la calidad de vida. La culminación de esta obra marcará un hito en la reconstrucción definitiva de los servicios públicos tras el desastre natural de hace diez años.
Con información de César Vélez