Una crisis de contaminación se desató en el río Zapallo desde el pasado 18 de enero, cuando cientos de especies acuáticas aparecieron flotando sin vida. Este problema, que ya afecta un tramo de más de 10 kilómetros del afluente, se originó por el vertido de lixiviados (líquidos altamente contaminantes) provenientes de una granja porcina, extendiéndose hasta la parroquia Eloy Alfaro del cantón Chone.
Los habitantes de la parroquia Zapallo fueron los primeros en denunciar la presencia de elementos contaminantes en el cauce, los cuales no solo han impactado la flora local, sino que han aniquilado gran parte de la biodiversidad acuática. La situación ha generado alarma y preocupación entre la comunidad y los especialistas.
Contaminación afecta la biodiversidad
Carlos Cano Rodríguez, especialista en medio ambiente y residente de la zona, detalló que se han registrado bajas en casi ocho especies emblemáticas de este río, entre las que se encuentran el vante, sengue, camarones, guacuco, viejas, guaijas y bongas. La magnitud del daño es tal que el experto advirtió que la contaminación ya traspasó los límites políticos, alcanzando la parroquia Eloy Alfaro de Chone.
Cano agregó que, según los argumentos de la empresa, un evento accidental (la caída de un árbol), rompió una tubería. Sin embargo, Cano enfatizó que el vertido de agua residual se produjo "de forma premeditada al no contar con infraestructuras de contingencia previa", ya que estas aguas cayeron por una quebrada que, a su vez, desembocó en el río. Aunque el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) realizó una inspección y acordó la construcción emergente de una piscina de almacenamiento.
Cano sostiene que la medida llegó tarde. "Ayer todavía se evidenciaban peces muertos de gran magnitud y el olor a descomposición ya es persistente", afirmó el especialista.
Un problema recurrente
Cano aseguró que no es la primera vez que ocurre un evento de contaminación, ya que en el 2022 se dio la muerte de especies aunque en menor proporción, lo que subraya la recurrencia del problema. El ambientalista Boris Zambrano explicó la causa técnica detrás de esta mortandad. Dijo que los lixiviados de excrementos y orines porcinos generan una saturación orgánica que consume el oxígeno del agua.
Esto provoca que los peces floten con las agallas hacia arriba, mueran las larvas y se extinga la vida acuática por completo. Zambrano lamentó que, además de los accidentes industriales, prácticas como la pesca con veneno están acabando con especies como la guabina, los chizos, pancoras y manos de piedra (camarones pequeños), los cuales ya no se encuentran en los ríos.
Ante la reincidencia de estos eventos, la comunidad y los expertos no solo exigen sanciones, sino un proceso real de restauración ambiental. Para ello, se ha propuesto la conformación de una mesa técnica de alto nivel que incluya a las siguientes instituciones:
- Ministerio del Ambiente y Energía (MAE)
- Agrocalidad
- Ministerio de Salud Pública y comisarías municipales
- Gobierno Provincial de Manabí y juntas parroquiales
La meta es obligar a la empresa a implementar mecanismos de remediación, como el filtrado de aguas o la evaporación controlada, para evitar que el ecosistema del río Zapallo desaparezca de forma irreversible.
Respuesta de la granja porcina
Vielka Vélez, propietaria de la granja porcina, explicó que están actuando de manera puntual para que este incidente no se repita. Afirmó que las autoridades han acudido a la granja para supervisar el trabajo que se está realizando. Agregó que han acogido un plan de contingencia para evitar futuros incidentes y que, posteriormente, llevarán a cabo un plan de remediación.
"Vamos a socializar con la comunidad para ver cómo podemos ayudarlos y remediar un poco lo que ha pasado", explicó Vélez. Este medio trató de buscar una respuesta de parte del Ministerio de Ambiente, pero los técnicos que realizaron una inspección en la zona afectada señalaron que no tenían autorización para emitir comentarios.
Con información de César Vélez.