Por primera vez, 165 familias de El Cerecito abren la llave y encuentran agua. La comunidad se integró esta semana al proyecto de dotación de agua potable que impulsa la Empresa Pública de Agua Potable y Alcantarillado de Rocafuerte (EPAPAR), uno de los programas rurales más amplios en ejecución dentro del cantón.

La incorporación de El Cerecito marca un nuevo hito dentro de la segunda fase del proyecto de agua potable, que avanza en la conexión progresiva de 22 comunidades. Esta obra, que busca cerrar brechas históricas de acceso en la zona baja, continúa sumando beneficiarios con infraestructura renovada y suministro estable desde la Planta de Valdez.

Conexión completada y primeras voces

El trabajo operativo incluyó la instalación de 420 metros de tubería, un macromedidor con accesorios, filtro y llave de control. Las obras se desarrollaron con el apoyo de los propios comuneros y maquinaria contratada por la institución.

“Ya son 17 comunidades que se han conectado y todas reciben el agua de la planta de Valdez. En el caso de El Cerecito, la junta de agua cancelará 36 centavos por metro cúbico a EPAPAR; antes compraban el líquido a 40 centavos”, explicó Julio Bravo, gerente de la empresa pública.

Habitantes del sitio celebraron la llegada del servicio. “Antes teníamos que comprar tanqueros o traer agua desde otros sectores. Hoy abrimos la llave y tenemos agua limpia en casa. Es una bendición”, afirmó Rosa Zamora, vecina de la comunidad.

Algunos datos clave del avance

  • 165 familias beneficiadas en El Cerecito.

  • 17 comunidades ya conectadas al sistema de la Planta de Valdez.

  • 420 metros de tubería instalada en este tramo.

  • 36 centavos por m³ pagará la junta de agua local a EPAPAR.

  • 1,7 millones de dólares es la inversión total de la segunda fase.

Faltan cinco comunidades por integrarse

Bravo confirmó que el proyecto integral ya está bajo administración directa de EPAPAR. En total, son 22 comunidades rurales las incluidas en esta fase. Solo quedan pendientes Paquisa, San Jacinto, Higuerón, San Andrés y Valle Hermoso, esta última incorporada posteriormente al diseño original.

El retraso en Paquisa obedece a una razón técnica: aunque la conexión principal llega hasta el sector, las tuberías internas tienen varias décadas de uso y requieren cambios completos. “Se necesita una inversión aproximada de 25.000 dólares para renovar toda la red interna”, precisó el funcionario.

La empresa considera que estas cinco comunidades podrían ser integradas en 2026, una vez definidas las inversiones complementarias y actualizados los estudios internos. Cuando esto ocurra, toda la zona baja del cantón tendría acceso continuo a agua potable.

Un proyecto de impacto rural para Rocafuerte

La segunda fase del proyecto de agua potable, con una inversión cercana a los 1,7 millones de dólares, beneficiará a más de 19.000 habitantes de: Sosote, San Pedro, Resbalón, Paquisa, Puerto Loor, Tierras Amarillas, Las Peñas, Buenos Aires, Los Ríos, El Pueblito, El Cerecito, San Jacinto, El Higuerón, San Eloy, San Andrés, El Cardón, La Recta, La Jagua, El Cerrito, El Frutillo, La Guayaba y Valle Hermoso.

La llegada del servicio significa un cambio directo en la calidad de vida. En varios de estos sectores, el abastecimiento dependía de sistemas intermitentes o de la compra de agua a mayor costo. La nueva red centralizada permitirá reducir gastos y mejorar la salubridad comunitaria.