Un contingente de 2.000 militares inició una Ofensiva Total en Manabí para enfrentar al crimen organizado, según las autoridades. La operación forma parte de un despliegue coordinado del Bloque de Seguridad en tres provincias. El anuncio fue oficializado por el Ministerio del Interior.
La intervención se ejecuta de manera simultánea en Manabí, Guayas y Los Ríos, con objetivos reservados, según las autoridades. Las zonas priorizadas fueron definidas mediante análisis de inteligencia militar. Las acciones tienen carácter ofensivo, se aseguró.
El plan Ofensiva Total contempla un mega despliegue desde Guayaquil hacia cantones estratégicos de la Costa. En total, cerca de 10.000 efectivos participan en la fase denominada "Ofensiva Total". El objetivo es recuperar control territorial y proteger a la ciudadanía, se dijo.
Alto Mando se instala en Guayaquil
Por disposición del ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, el Alto Mando Militar se instaló de forma indefinida en Guayaquil. La medida busca acelerar decisiones operativas directamente desde territorio.
La Fuerza Aérea Ecuatoriana facilitó el traslado del Alto Mando con sus capacidades de transporte táctico. La misión prioriza la coordinación y supervisión de operaciones conjuntas. Desde las Fuerzas Armadas se precisó que Ofensiva Total contempla una planificación diferenciada por provincias. 5.000 militares fueron enviados a Guayas, 2.000 a Manabí y 1.000 a Los Ríos. La presencia se mantendrá activa, coordinada y permanente, precisó un comunicado.
Violencia y crimen organizado
Ecuador cerró 2025 con una tasa de 50,7 homicidios por cada 100.000 habitantes y más de 9.000 muertes violentas. A estas cifras se suman 10.700 denuncias de extorsión y más de 2.000 secuestros registrados oficialmente.
Guayas lidera los niveles de violencia, seguido por Los Ríos, Manabí y El Oro. Las autoridades atribuyen el fenómeno a la consolidación del país como plataforma del narcotráfico internacional. La ubicación geográfica, los puertos y la debilidad institucional agravaron el escenario.
Carteles extranjeros y bandas locales intensificaron disputas territoriales desde el año 2020. La fragmentación criminal generó guerras internas por rutas, puertos y nuevas economías ilícitas.
El Gobierno sostiene una estrategia adaptable de "mano dura" contra el crimen organizado. En 2024 se registró una reducción temporal tras la militarización de cárceles y operativos masivos. Sin embargo, las cifras volvieron a crecer el año siguiente.
Analistas dicen que también existen factores estructurales persistentes detrás de la violencia. La corrupción, la debilidad judicial y la exclusión social siguen alimentando el problema. Ahora el gobierno apuesta por el plan Ofensiva Total como una propuesta para enfrentar la delincuencia.