El 4 de junio de 2026, en Ecuador, el movimiento Unidad Popular (UP) anunció que descarta alianzas con el correísmo para elecciones seccionales de 2026 tras un fallo del Tribunal Contencioso Electoral (TCE). La decisión se produjo luego de que el TCE dejara sin efecto la cancelación del partido ordenada previamente por el Consejo Nacional Electoral (CNE), en medio de un escenario de reconfiguración política nacional.
El director nacional de Unidad Popular, Geovanni Atarihuana, afirmó en rueda de prensa que el correísmo no forma parte de su estrategia. Además, señaló que la organización se enfoca en acuerdos con otras fuerzas políticas de izquierda y centro. Atarihuana dijo: "La RC no está en nuestro proyecto electoral", en referencia a la Revolución Ciudadana.
Por otro lado, la Revolución Ciudadana permanece bajo observación institucional por una investigación de la Fiscalía sobre supuestos aportes irregulares en 2023. En este contexto, la relación entre ambos movimientos políticos se mantiene distante.
Resolución del TCE y efecto político inmediato
El Tribunal Contencioso Electoral (TCE), a través de su presidenta y jueza Ivonne Coloma, dejó sin efecto las resoluciones del CNE que disponían la cancelación de Unidad Popular. Este fallo permite a la organización mantenerse en el registro electoral vigente.
Además, la dirigencia de Unidad Popular celebró la decisión y señaló que el fallo representa un respaldo institucional al proceso democrático. Según Atarihuana, la resolución fortalece la participación política de la organización. Sin embargo, el TCE aún mantiene el proceso en seguimiento administrativo, lo que obliga al movimiento a sostener su estructura electoral activa de cara a las elecciones seccionales de 2026.
Estrategia electoral y distanciamiento del correísmo
La dirigencia de Unidad Popular anunció que concentrará esfuerzos en construir alianzas con organizaciones como Pachakutik, Partido Socialista, Izquierda Democrática, Avanza y Futuro 20. Estas conversaciones buscan ampliar su presencia territorial.
Asimismo, Atarihuana reiteró que el correísmo no será parte de ningún acuerdo político. Unidad Popular insistió en su autonomía electoral frente a la Revolución Ciudadana. Este enfoque redefine la dinámica de las elecciones seccionales de 2026. Por otro lado, la organización prevé participar en cerca de 200 cantones durante el proceso electoral. Esto implica una expansión territorial significativa dentro del sistema político nacional.
Reacciones y escenario político en construcción
La dirigencia de Unidad Popular exhortó al CNE a no presentar nuevos recursos contra la resolución del TCE. Además, pidió que el proceso quede archivado para garantizar estabilidad institucional.
Mientras tanto, la Revolución Ciudadana mantiene en reserva su estrategia electoral tras la suspensión de la lista 5. Este escenario genera incertidumbre sobre posibles reacomodos de fuerzas políticas en las elecciones seccionales de 2026. En consecuencia, el escenario electoral ecuatoriano se mantiene en redefinición constante, con Unidad Popular, el TCE y el correísmo como actores centrales del debate político actual.