Las cámaras de seguridad, las vigilancias encubiertas y las denuncias de varias víctimas permitieron reconstruir la operación de una banda que, según la Policía, se dedicaba a seguir pasajeros y robar sus pertenencias cerca de los aeropuertos de Quito y Guayaquil. Sus integrantes "cayeron" en Santo Domingo.
La banda cayó en Santo Domingo
La investigación terminó el 6 de mayo de 2026, cuando agentes policiales allanaron seis viviendas en Santo Domingo de los Tsáchilas y detuvieron a cinco sospechosos. En los inmuebles encontraron maletas, ropa, perfumes, celulares, zapatos y una motocicleta reportada como robada.
De acuerdo con el expediente presentado por la Fiscalía, la organización habría actuado durante al menos cuatro meses. Entre las nueve víctimas que denunciaron los robos consta el exfiscal general Wilson Toainga.
Los investigadores sostienen que la banda identificaba a pasajeros con equipaje de alto valor y los seguía desde las terminales aéreas hasta puntos vulnerables en las vías cercanas. Allí ejecutaban los asaltos, principalmente durante la noche.
Seguimientos dentro y fuera de las terminales
Las indagaciones comenzaron con entrevistas y análisis de cámaras de seguridad. Luego se incorporaron seguimientos, escuchas telefónicas y tareas de inteligencia para determinar cómo actuaba el grupo.
Según el reporte policial, algunos integrantes permanecían dentro de las terminales haciéndose pasar por viajeros o familiares. Observaban el movimiento de los pasajeros y seleccionaban posibles objetivos.
Uno de los investigados, identificado como Anthony Paúl C. C., alias "Gato", habría cumplido ese rol dentro de los aeropuertos. El informe señala que permanecía sentado utilizando su celular mientras observaba el equipaje de quienes salían de la terminal.
La investigación también determinó que otro de los sospechosos utilizaba a una menor de edad para evitar sospechas. El hombre fue captado cerca de las puertas de salida de pasajeros mientras vigilaba maletas y vehículos.
Para los agentes, esa estrategia buscaba reducir la posibilidad de controles policiales y facilitar el seguimiento de las víctimas sin llamar la atención.
La banda se movía entre Quito, Guayaquil y Santo Domingo
El expediente identifica a Eduardo Ismael J. B., alias "Canelo", como uno de los principales coordinadores de la estructura. Según la Policía, organizaba la movilización de los integrantes entre Pichincha, Guayas y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Las investigaciones revelaron que la banda no operaba únicamente en Quito. También realizaba desplazamientos hacia Guayaquil para ejecutar robos en los alrededores de la terminal aérea de esa ciudad.
Uno de esos movimientos quedó registrado el 15 de abril de 2026, cuando varios sospechosos viajaron hacia Guayaquil. El informe policial sostiene que buscaban preparar la logística para nuevos asaltos.
Otro seguimiento importante ocurrió el 4 de febrero, cuando agentes observaron una reunión en la vía Quito-Papallacta. Las escuchas telefónicas incluidas en el expediente señalan que en ese encuentro se habló sobre posibles robos cerca del aeropuerto Mariscal Sucre.
Al día siguiente, cámaras de seguridad captaron a varios integrantes recorriendo los parqueaderos de la terminal aérea de Quito. Según la investigación, verificaban vehículos vulnerables y posibles rutas de escape.
Allanamientos y evidencias
Las tareas de inteligencia llevaron a los agentes hasta una vivienda de construcción mixta en Santo Domingo, frecuentada por alias "Canelo". Ese inmueble se convirtió en uno de los principales puntos de interés para la Policía.
Durante el operativo del 6 de mayo, los uniformados encontraron una docena de maletas con pertenencias reportadas por las víctimas. También hallaron perfumes, dinero, ropa y teléfonos celulares.
La Policía calcula que el perjuicio económico rondaba los USD 3.000 por cada maleta robada, debido al valor de objetos personales, dispositivos electrónicos y prendas de vestir sustraídas.
Según las investigaciones, la modalidad consistía en interceptar vehículos de viajeros en vías cercanas a los aeropuertos. Los delincuentes cortaban lonas de camionetas o forzaban compartimentos para sustraer el equipaje.
Fiscalía formuló cargos
En la audiencia de formulación de cargos, el fiscal Erick López presentó pericias telefónicas, fotografías, seguimientos y versiones de las víctimas como parte de los elementos de convicción contra los detenidos.
Entre las denuncias incorporadas al proceso consta la presentada por Wilson Toainga el 23 de abril de 2026 en Santo Domingo.
Finalmente, el juez Rodolfo Navarrete dictó prisión preventiva para los cinco procesados mientras continúan las investigaciones sobre posibles conexiones con otros casos similares.