Un enfermero, una abogada y un empresario fueron víctimas de tres casos distintos de extorsión en Manta. Tres casos de extorsión reportados en los últimos dos meses en Manta fueron esclarecidos por la Policía gracias a las denuncias oportunas de las víctimas.
Las investigaciones, lideradas por la Unidad Antisecuestros y Extorsiones (UNASE), permitieron la captura de los responsables, entre ellos un compañero de trabajo, una pareja vinculada al Tren de Aragua y una joven de 18 años.
El coronel William Calle, jefe de la Zona 4 de Policía, detalló los avances en los operativos durante una rueda de prensa. "La clave fue la denuncia inmediata de las víctimas, lo que permitió activar protocolos de investigación y evitar que los pagos se concretaran en su totalidad", manifestó.
Primer caso
El primer caso involucra a un enfermero que recibió mensajes amenazantes exigiendo 500 dólares a cambio de no atentar contra su vida ni la de su familia. Los extorsionadores enviaron fotografías de su lugar de trabajo, su vivienda y miembros de su familia, demostrando un alto nivel de vigilancia.
Tras la denuncia, los agentes de la UNASE identificaron que uno de los autores era un compañero de trabajo de la víctima. "Un compañero del enfermero era quien le enviaba fotos para extorsionarlo", confirmó Calle. En el operativo se detuvo al compañero y a otra persona que iba a recibir el depósito del dinero.
Abogada fue víctima de extorsión
En el segundo caso, una abogada recibió exigencias por 2.000 dólares bajo el mismo método de intimidación. La investigación policial llevó a la detención de una pareja de esposos con presuntas conexiones a la banda internacional El Tren de Aragua.
Según el coronel Calle, en los celulares de los detenidos se encontraron mensajes en los que un delincuente venezolano del Tren de Aragua instruía a los extorsionadores sobre técnicas de intimidación y seguimiento a las víctimas. Este caso evidencia la injerencia de estructuras criminales transnacionales en la provincia de Manabí.
El caso del empresario
El tercer caso afectó a un empresario dedicado a la venta de vehículos, a quien le demandaban 50.000 dólares. Gracias a la denuncia, los investigadores rastrearon la cuenta bancaria donde se pretendía depositar el dinero, lo que permitió la detención de una joven de 18 años.
Aunque la víctima no realizó el pago completo, la rápida acción policial evitó mayores pérdidas económicas y permitió judicializar el caso.
Las extorsiones
En los últimos meses, las denuncias por este flagelo han aumentado, muchas de ellas ejecutadas a través de mensajes de texto, llamadas y el uso de información personal obtenida de forma ilegal.
William Calle destacó que la mayoría de estas extorsiones siguen patrones similares: obtención de datos personales, envío de fotos o videos para generar miedo y exigencia de pagos vía transferencias bancarias o plataformas digitales.
Las investigaciones continúan abiertas para determinar si existen más personas involucradas en estas estructuras y posibles conexiones entre los casos.