Manta avanza hacia la redefinición de sus estructuras sociales con la clausura de la Primera Escuela de Masculinidades que Aportan a la Igualdad. Esta iniciativa, liderada por la Fundación Río Manta, se desarrolló durante tres meses, entre febrero y abril de 2026, y se consolida como una experiencia innovadora cuyo impacto busca trascender el ámbito personal para permear la dinámica familiar y social de la ciudad. El objetivo central del programa ha sido impulsar la construcción de un modelo de masculinidad equitativo, no violento e intrínsecamente corresponsable.
Yamileth Palma, trabajadora social de la Fundación, considera que este es un precedente vital en Manabí.
El compromiso de los 13 pioneros
Si bien el reto social de erradicar la violencia de género y alcanzar la equidad es masivo, el inicio de esta transformación recayó en un grupo reducido de 13 hombres. Este pequeño número de participantes asumió el compromiso de embarcarse en un proceso de reflexión y revisión de sus prácticas cotidianas, especialmente aquellas ligadas a los roles de género tradicionalmente arraigados, expresó Yenny Delgado, directora de la fundación.
La relevancia de este grupo reside en su disposición a cuestionar el modelo patriarcal y trabajar en la transformación personal. La apuesta de la Fundación Río Manta es que estos 13 graduados se conviertan en agentes de cambio dentro de sus entornos, replicando los aprendizajes y las nuevas perspectivas adquiridas sobre la convivencia social.
Una formación estructurada en seis claves
Palma destacó que el proceso formativo se diseñó cuidadosamente en seis módulos temáticos, abordando las aristas más críticas del debate sobre el género y la equidad. Entre los temas centrales figuraron las nuevas masculinidades, un concepto que desafía el paradigma hegemónico del hombre; la prevención de la violencia, fundamental para desarticular comportamientos dañinos; y la corresponsabilidad en el hogar, un módulo enfocado en la distribución equitativa de las tareas domésticas y de cuidado familiar.
Para Elías Pinargote, uno de los participantes, estos encuentros no solo sirvieron como espacios de aprendizaje conceptual, sino también para facilitar el intercambio de experiencias personales. Los participantes utilizaron estos módulos para reflexionar colectivamente sobre cómo sus acciones pueden contribuir a generar relaciones familiares y sociales más justas y respetuosas. La formación, además, incluyó un componente de fortalecimiento del desarrollo personal, reconociendo que la equidad empieza con el bienestar individual.
El camino hacia una sociedad más justa
Con la entrega de los certificados, la Fundación Río Manta reconoce formalmente la dedicación y el compromiso demostrado por los participantes a lo largo del proceso. Esta Primera Escuela de Masculinidades que Aportan a la Igualdad marca una hoja de ruta para la ciudad, al ofrecer una metodología probada y enfocada en la raíz del problema de la desigualdad, indicó en su discurso la directora de la fundación.
Delgado acotó que la Fundación Río Manta ha reafirmado su compromiso de continuar impulsando este tipo de programas en beneficio de la comunidad.