La ciudad de Cusco se encuentra en estado de conmoción tras el hallazgo de los restos de Rudy Benavides Charaya, de 46 años, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado 24 de abril. El hallazgo se produjo la tarde del 27 de abril en una vivienda ubicada en la avenida Ejército, donde efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) y representantes del Ministerio Público localizaron el cuerpo de la víctima en condiciones de extrema violencia. Según el informe policial, Benavides fue asesinado, descuartizado y sus restos sometidos a un proceso de cocción.
Por este hecho, las autoridades procedieron con la detención preliminar por siete días de Gabriel Condori Olmedo y Oscar Franco Tinco, ambos de 21 años de edad. Los sospechosos, quienes habrían sido amigos de la víctima, enfrentan investigaciones por el presunto delito de homicidio agravado. Durante el allanamiento, los peritos de criminalística recolectaron evidencias biológicas y herramientas como cuchillos y un martillo, elementos que habrían sido utilizados para cometer el crimen.
Evidencias del crimen y detalles del hallazgo
El operativo policial se activó tras las constantes denuncias de los vecinos del sector, quienes alertaron sobre olores fétidos y ruidos inusuales provenientes del inmueble. Al ingresar a la propiedad, los uniformados descubrieron una escena descrita como dantesca: partes del cuerpo de Benavides se encontraban en el segundo piso, algunas de ellas dentro de ollas con vegetales en proceso de cocción. Asimismo, se reportó que en el lugar permanecían varios perros de raza pitbull, los cuales habrían sido alimentados con restos humanos.
El coronel PNP Carlos Guizado, vocero de la región policial Cusco, confirmó que la escena del crimen contaba con pruebas contundentes que vinculan directamente a los detenidos con el suceso. La víctima, quien se desempeñaba como trabajador en un restaurante de la Plaza Mayor, fue vista por última vez al salir de su domicilio hacia su jornada laboral. La brutalidad del caso ha generado una presión social inmediata hacia la División de Investigación Criminal (Divincri) para esclarecer el móvil del asesinato.
Exigencia de justicia y dolor familiar
La madre de Rudy Benavides ha liderado las peticiones de justicia, solicitando que el caso no quede en la impunidad. En declaraciones a medios locales, manifestó su dolor y la exigencia de la cadena perpetua para los responsables del crimen. "Mi hijo no tenía por qué morir así; me lo han arrancado de mis entrañas", expresó durante un plantón realizado por familiares y amigos frente a la sede policial, donde demandaron transparencia y celeridad en el proceso judicial.
El ambiente en la región se mantiene tenso tras el traslado de los sospechosos, el cual estuvo marcado por intentos de agresión por parte de ciudadanos indignados. Mientras el Ministerio Público continúa con la recolección de testimonios y pruebas periciales, la defensa de la familia insiste en que la investigación debe alcanzar a cualquier otro posible implicado. El cuerpo de la víctima fue trasladado a la morgue central para los exámenes de ley correspondientes, mientras la ciudad exige medidas de seguridad más estrictas.