Cansados de las largas esperas que se traducen en pérdidas económicas diarias y horas de trabajo perdidas, un grupo de taxistas de Manta realizó una protesta en las afueras de la gasolinera Terpel, ubicada en la Avenida 113. 

Jorge Alarcón denunciaba la ineficiencia y demora en el despacho de Gas Licuado de Petróleo (GLP) para sus unidades. Los conductores, que estiman que cerca del 70% de la flota local ya opera con este combustible, aseguran que la problemática es un "malestar diario" y no una situación puntual.

En Manta Terpel comercializa GLP (Gas Licuado de Petróleo) desde el 2023, exclusivamente al gremio de taxistas. El producto se distribuye en la estación de servicio ubicada en la avenida 114 y calle 319.

Dirigencia también reclama

Medardo Sabando, vocero de la dirigencia, señaló directamente a la administración del punto de venta como parte del problema. "Lo que los compañeros reclaman es que en la servidora de la 113, de Terpel, tienen muchos problemas en el despacho. Parece que al administrador de la gasolinera no le interesa si los compañeros llenan GLP o no llenan," afirmó Sabando. Según sus declaraciones, la falta de diligencia por parte del personal de la gasolinera es evidente, mientras que la demanda del servicio es alta, atendiendo incluso a vehículos ejecutivos y carros tipo taxi de cantones vecinos como Jaramijó y Montecristi.

Entre cinco y ocho horas de espera

Juan Cedeño, de la cooperativa Gipcar, manifestó que el tiempo de espera se ha convertido en el principal punto de conflicto. "Los taxistas debemos esperar hasta cinco horas para poder abastecernos, un lapso que contrasta con la eficiencia de otras ciudades como Portoviejo", señaló.

Al respecto, Sabando mencionó que en Portoviejo ya se instaló una surtidora de GLP. "Allá solamente tardan 20 minutos para llenar GLP, y  eso que allá hay alrededor de casi 2.500 taxis", declaró el dirigente. Luis Briones, otro taxista, se pregunta por qué la situación en Manta es tan diferente, recibiendo como respuesta de la dirigencia que en la distribuidora la tardanza es el factor determinante, algo que no ocurre en Portoviejo.

Pérdidas económicas a diario

El impacto económico de estas demoras es severo, como lo detalla el taxista Nicolás Conforme, cuya experiencia refleja la frustración generalizada. "Aquí no es solo hoy, es siempre, es todos los días estos que son 3, 4, 5 horas," sostuvo Conforme. La irregularidad del servicio es tal que, en el momento de la protesta, el tanquero de abastecimiento recién estaba llegando, limitando el suministro a apenas cinco horas. 

La necesidad de usar GLP se basa en una cuestión de supervivencia económica. Conforme explicó la marcada diferencia de costos operativos: "En gasolina prácticamente tenemos que gastar de 15, 18 a 20 dólares un día. En gas nomás ponemos 7, 6 dólares nomás. Es mucha diferencia para cómo está la situación ahorita", sostuvo.

Nicolás Conforme ilustró la magnitud del problema con su propia experiencia: "Yo llegué a las 6 de la mañana, pero a las 9 de la mañana tuve que salirme porque no llegaba el gas. Y hasta ahorita (alrededor del mediodía) que llega, mire. Y eso no solo es ahorita, sino que ocurre todos los días.

Finalmente, los taxistas y la dirigencia solicitan la habilitación inmediata de una segunda estación de servicio de GLP y esperan una respuesta y soluciones definitivas que garanticen su derecho a trabajar sin las interrupciones diarias al momento de abastecerse de GLP.