Militares hallaron cerca de 5.000 tacos de explosivos tipo hidrogel ocultos en Playa Prieta, sector de la parroquia Río Chico, en el cantón Portoviejo, provincia de Manabí. El operativo, coordinado por el Ejército Ecuatoriano, respondió a información de inteligencia militar sobre la posible presencia de material de alto riesgo en esa zona, luego de la incautación de un arsenal de armas, municiones y otros elementos prohibidos que estaban encaletados.
La operación fue realizada por unidades de Fuerzas Armadas especializadas en reconocimiento ofensivo. El despliegue incluyó la intervención de canes entrenados en la detección de explosivos y personal militar experto en manejo seguro de explosivos industriales, lo que permitió ubicar la carga escondida en un área estratégica de la localidad.
Precauciones durante el hallazgo
El equipo de ingenieros militares aseguró los aproximadamente 5.000 tacos de explosivo hidrogel, fabricados por la marca Indumil, valorando el riesgo que suponía el material para los habitantes de Playa Prieta y barrios cercanos. El material se encontraba cuidadosamente encaletado, una técnica usada para mantener en secreto la presencia de explosivos y dificultar su localización, lo que representa un riesgo no solo para las fuerzas encargadas de la seguridad sino también para la población civil.
Procedimientos de seguridad y manejo
Una vez localizado el arsenal, los militares especializados procedieron a asegurar la zona para realizar todos los procedimientos técnicos requeridos, minimizando así cualquier posibilidad de accidente. Este proceso es fundamental para evitar detonaciones accidentales y garantizar la protección de quienes viven en sectores aledaños.
En este tipo de operativos, las Fuerzas Armadas priorizan la intervención de equipos multidisciplinarios para evaluar la situación, recuperar el material de manera segura y realizar los protocolos de traslado y disposición final de los explosivos.
Relevancia del decomiso para la seguridad ciudadana
El hallazgo de esta cantidad de explosivos resalta la importancia del trabajo de inteligencia militar en la prevención de incidentes peligrosos. Con estos decomisos, logran frenar posibles amenazas contra la integridad de la población y mantener el control sobre materiales sensibles, que pueden ser usados por organizaciones ajenas a la ley para fines ilícitos.
El material asegurado quedó bajo responsabilidad de personal capacitado para continuar con los procesos legales y técnicos establecidos por la normativa ecuatoriana, evitando cualquier peligro de manipulación indebida.
Las autoridades no han informado sobre detenciones relacionadas con este operativo; sin embargo, se mantienen alertas para seguir rastreando y neutralizando posibles depósitos ilegales de explosivos, así como los encontrados el pasado viernes en la zona.