La madrugada de este sábado 14 de febrero, la Policía Nacional confirmó el hallazgo de ocho cabezas humanas abandonadas en sacos de yute en el kilómetro 66 del recinto Villanueva, cantón Naranjal, provincia del Guayas. El caso se investiga como asesinato y estaría vinculado a una presunta disputa entre grupos de delincuencia organizada por el control territorial de actividades ilícitas en la zona.
La alerta fue recibida a través del sistema de emergencias, lo que permitió la movilización inmediata de unidades policiales hasta el lugar. En la escena también se encontraron panfletos con la frase "Prohibido robar", lo que, según los primeros reportes oficiales, podría estar relacionado con un mensaje intimidatorio.
Especialistas de Criminalística realizaron el levantamiento de indicios y la fijación de la escena. Por disposición del fiscal de turno, las piezas anatómicas fueron trasladadas al centro forense correspondiente para la autopsia prescrita por la ley.
Hasta el momento del reporte oficial, no se registraban personas detenidas por este caso. La Policía mantiene operativos en el sector mientras continúan las diligencias investigativas.
Identidad y procedencia de las víctimas
El comandante Marcelo Castillo, jefe de la Subzona Guayas, confirmó que siete de las ocho víctimas eran oriundas de la provincia de Manabí. Tras las investigaciones preliminares, se determinó que tres residían en Manta, cuatro en Portoviejo y uno en Guayas.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, los ciudadanos que residían en Manta habitaban en la parroquia Eloy Alfaro. Se trata de Kelvin Efraín Mendoza Meza, del barrio Santa Lucía; Luis Jonhy Zambrano Macías, del barrio Florestal; y Josué Gregorio Romero Reyes, del barrio Nueva Esperanza.
En Portoviejo, las víctimas fueron identificadas como Edisson Rodolfo Mera Macías, quien habitaba en la parroquia Colón; Segundo Víctor Mieles Molina; y los hermanos Bryan Steven y Cristopher Jean Quiroz Alcívar, domiciliados en la parroquia Picoazá.
La octava víctima fue identificada como Limber Romero Baren, residente en la provincia del Guayas.
Castillo además detalló que al menos habrían pasado dos días desde que se registró el hecho violento.
Investigación en curso y antecedentes
La Policía Nacional informó que se mantienen las averiguaciones para conocer el lugar donde se registró el múltiple crimen. Las primeras líneas de investigación apuntan a una presunta disputa entre grupos de delincuencia organizada que operan en la zona costera.
Según datos oficiales, varios de los fallecidos registraban antecedentes penales. No obstante, las autoridades no han detallado la naturaleza de esos antecedentes ni han vinculado formalmente a las víctimas con procesos judiciales vigentes.
El cantón Naranjal, ubicado en la provincia del Guayas, forma parte de un corredor vial estratégico que conecta distintas zonas productivas y comerciales del litoral ecuatoriano. En los últimos años, la región ha sido escenario de operativos policiales vinculados a delitos como tráfico de drogas, extorsión y robo.
Procedimientos legales y acciones policiales
Tras el levantamiento de los restos, el fiscal de turno dispuso el traslado al centro forense de Naranjal para la realización de las autopsias correspondientes, conforme establece la normativa ecuatoriana. Este procedimiento permitirá confirmar científicamente la identidad de las víctimas y determinar las causas exactas de muerte.
La Policía mantiene un operativo activo en el sector del hallazgo y continúa recabando información para esclarecer el múltiple crimen. Las autoridades indicaron que las investigaciones permanecen abiertas y que se informará oportunamente sobre avances relevantes.
El hallazgo de los restos humanos en sacos de yute en una vía pública del cantón Naranjal constituye uno de los hechos violentos más recientes reportados en la provincia del Guayas. Las diligencias continúan bajo coordinación de la Fiscalía y unidades especializadas de la Policía Nacional.