El incremento de la violencia que involucra a menores de edad en la provincia de Manabí quedó evidenciado en 2025, cuando 66 niños y adolescentes entre 0 y 17 años fueron asesinados, según cifras del Ministerio del Interior, mientras miles de adolescentes han sido aprehendidos en el país por delitos graves vinculados a estructuras delictivas.

Las cifras de menores asesinados son alarmantes

El fenómeno del reclutamiento de menores en bandas delincuenciales muestra un crecimiento sostenido en los últimos tres años en Manabí. En 2023 se registraron 32 muertes violentas de menores, en 2024 la cifra ascendió a 36, y en 2025 llegó a 66 casos, lo que representa una duplicación en dos años, de acuerdo con datos oficiales.

Solo en el distrito Manta, Montecristi y Jaramijó se contabilizaron 25 de las 66 muertes violentas de menores registradas en 2025. En los dos primeros meses de este 2026 ya se reportaron nueve menores asesinados, lo que mantiene en alerta a las autoridades locales.

Entre los hechos que generaron conmoción en el 2026 está el asesinato de Anderson Ismael Mero Salvatierra, de 12 años, ocurrido el 31 de enero en el barrio Jocay de Manta. Días antes, una masacre en el barrio Mazato dejó cuatro víctimas, de las cuales tres eran adolescentes de entre 16 y 17 años.

Detenciones y armas en manos adolescentes

El reclutamiento no solo se refleja en las cifras de homicidios. En 2025, 2.812 adolescentes de entre 12 y 17 años fueron aprehendidos en Ecuador por delitos considerados graves, entre ellos sicariato, tenencia y porte de armas, y asociación ilícita, según registros oficiales.

Uno de los casos recientes ocurrió el 1 de febrero en Jaramijó, donde la Policía detuvo a dos adolescentes de 15 y 16 años. En videos aficionados se observa el momento en que varios agentes los trasladan esposados. Ambos portaban armas de fuego al momento de su aprehensión.

Tras el procedimiento, la Policía ejecutó allanamientos en sus viviendas, donde se incautaron cinco pistolas con municiones. En rueda de prensa, la institución informó que los menores habrían disparado contra un grupo de personas. Según la versión recogida por los agentes, los adolescentes manifestaron que creían que se trataba de integrantes de una banda rival. El caso está en proceso judicial bajo la normativa vigente para adolescentes infractores.

Vacíos legales y contexto social

El comandante de la Policía en Manabí, William Calle, advirtió que la provincia enfrenta "un grave problema de reclutamiento de menores de edad". Señaló que las organizaciones criminales se aprovechan de contextos de vulnerabilidad social y económica para captar adolescentes. Especialistas en seguridad explican que las bandas incorporan menores debido a que el sistema penal juvenil contempla sanciones diferenciadas. En Ecuador, la pena máxima privativa de libertad para adolescentes es de cinco años, conforme al marco legal vigente. Esto, según analistas, es utilizado como incentivo dentro de las estructuras delictivas.

El aumento de la violencia juvenil se produce en un contexto nacional marcado por la expansión de organizaciones criminales y disputas territoriales. Manabí ha sido identificada como una de las provincias con alta incidencia de homicidios en los últimos años. Las autoridades sostienen que, además de los operativos policiales, se requiere inversión en prevención, educación y programas sociales dirigidos a adolescentes en situación de riesgo. Mientras tanto, las estadísticas reflejan una tendencia preocupante: más menores asesinados y más adolescentes involucrados en delitos graves en 2025. (45)