La Escuela Politécnica Nacional entregó el manual al alcalde Pabel Muñoz en Quito, en abril de 2026, para orientar la atención ética de perros comunitarios y fortalecer la gestión municipal. La capital ecuatoriana contará con una guía técnica para la protección de los perros comunitarios. El documento busca orientar a instituciones, colectivos ciudadanos y barrios en la atención responsable de estos animales.
La iniciativa surge desde la academia con el propósito de promover prácticas éticas y sostenibles. Además, fomenta la participación social para enfrentar la problemática de la fauna urbana en la ciudad. El manual también reconoce el legado de Max, conocido como el "presidente vitalicio" de los Poliperros, quien falleció el 6 de abril y simbolizó el cuidado animal dentro del campus universitario.
Aporte académico a la política pública
El alcalde de Quito destacó la relevancia del documento para el fortalecimiento de la política municipal. La guía servirá como base para consolidar acciones en favor del bienestar animal. "Recibo este manual con mucho compromiso, para que la guía se convierta en parte de nuestra política pública y sea aplicada por la UBA. Esto debe convertirse en un mensaje para la sociedad: ser sensibles y respetuosos con los otros y con los animales de compañía", afirmó Muñoz.
El Municipio prevé que el contenido del documento contribuya a la formulación de estrategias técnicas y normativas orientadas a la protección de los animales comunitarios. María Fernanda Orquera, profesora de la EPN y coordinadora del Club de Bienestar Animal, explicó que la guía constituye una herramienta práctica para quienes cuidan canes comunitarios.
El documento describe cómo conformar grupos responsables, detalla procesos de manejo y recopila experiencias exitosas desarrolladas dentro del entorno universitario. También establece protocolos que promueven la convivencia armónica con la comunidad. Por su parte, José Paredes, director ejecutivo de la Unidad de Bienestar Animal, resaltó la importancia de contar con lineamientos claros para fomentar la tenencia responsable en espacios comunitarios.
Protección integral de los perros comunitarios
Paredes recordó que un perro comunitario no posee un tutor único, pero sí un grupo de personas que asume su cuidado. Estas responsabilidades incluyen esterilización, vacunación, desparasitación, controles veterinarios y un espacio adecuado. Asimismo, se garantiza la limpieza del entorno y la convivencia con los vecinos, aspectos esenciales para la integración de los animales en la vida urbana.
El funcionario añadió que el manual será revisado y articulado con la normativa vigente para su implementación como política pública municipal. El objetivo es mejorar la protección y el bienestar de los animales comunitarios en Quito. El documento reúne lineamientos prácticos para organizar grupos responsables, establecer protocolos de cuidado y aplicar buenas prácticas que aseguren el respeto y la protección de los canes comunitarios.