El tener unas vacaciones internacionales es, sin duda, el sueño de muchas personas. Sin embargo, no tomar las precauciones necesarias puede convertir tu viaje en una verdadera pesadilla.
Desde problemas gástricos, quemaduras intensas de sol hasta el contagio de virus son algunas de la consecuencias de no informarse antes de viajar al extranjero.
Infórmate antes de iniciar tus vacaciones
Justo M. Menéndez, responsable de la Unidad de Medicina del Viajero y Enfermedades Tropicales del Hospital Universitario HM Sanchinarro (España), instó a informarse con antelación sobre los riesgos sanitarios del país de destino, a fin de conocer si se necesitan vacunas y tomar medidas preventivas.
"La planificación sanitaria previa es tan importante como la preparación logística del viaje. Una consulta especializada antes de viajar permite prevenir la mayoría de los problemas de salud que pueden surgir durante la estancia o tras el regreso", destacó.
El especialista destacó la importancia de consultar sobre las necesidades concretas de cada persona y destino en lo relativo a vacunación, que en función del país puede estar recomendada o incluso ser obligatoria frente a enfermedades como la fiebre amarilla, la hepatitis A o la fiebre tifoidea.
Además, Menéndez aconsejó llevar en la maleta un pequeño botiquín de viaje que incluya analgésicos, apósitos, desinfectantes, material básico de cura y otros productos. También destacó la importancia de que las personas con enfermedades crónicas viajen con suficiente cantidad de su tratamiento habitual y lleven un informe médico actualizado, si puede ser en inglés o en el idioma del país de destino.
En esta línea, señaló que puede ser conveniente contratar un seguro médico con cobertura internacional, ya que la asistencia sanitaria puede tener un coste muy elevado en algunos países.
Precauciones con la comida y la ropa durante tus vacaciones
Una vez en el destino, Menéndez advirtió que se debe tener precaución con el agua y con los alimentos. En concreto, recomendó consumir solo agua embotellada o tratada y evitar el hielo cuando existan dudas sobre su procedencia, además de no ingerir alimentos crudos, poco cocinados o fríos, así como aquellos que procedan de puestos callejeros con escasas garantías higiénicas.
Por otra parte, sugirió que se utilice ropa acorde a las condiciones del destino y a las actividades que se van a realizar, con el objetivo de prevenir picaduras, quemaduras solares y otros problemas frecuentes.
También apuntó que es importante el uso de repelentes adecuados y mosquiteras, así como medidas de protección contra el sol, como sombrero, gafas y protector, sobre todo para niños, personas mayores y aquellas con la piel clara.
Después de las vacaciones
El experto recordó que algunas enfermedades pueden manifestarse días o incluso semanas después de volver a casa.
Por ello, si tras el viaje aparecen síntomas como fiebre, diarrea persistente, lesiones cutáneas o malestar general es importante consultar con un médico.
"Muchas enfermedades asociadas a los viajes internacionales tienen tratamiento eficaz si se diagnostican precozmente. Por eso, ante cualquier síntoma tras regresar del extranjero, es recomendable acudir a una unidad especializada", subrayó Menéndez.
Con información de Europa Press