El gremio de taxistas de Portoviejo busca instalar cámaras de seguridad en sus unidades, pero el alto costo de los equipos ha retrasado la iniciativa de hace un año.
El proyecto empezó a discutirse en 2025, cuando dirigentes del sector analizaron la necesidad de implementar sistemas de videovigilancia en las unidades como parte de una estrategia para enfrentar los robos de taxis registrados en ese periodo.
Paúl Cedeño, presidente de la Asociación de Taxistas de Portoviejo, explicó que el plan aún no se concreta debido al alto costo de los equipos tecnológicos que se requieren para equipar cada unidad con cámaras de seguridad internas.
El dirigente señaló que inicialmente mantuvieron conversaciones con una empresa proveedora de Quito, pero el precio de cada equipo bordea los 350 dólares, un valor que no permitió llegar a un acuerdo para la adquisición masiva de cámaras.
Búsqueda de proveedores
Ante esa situación, el gremio continúa realizando consultas con nuevos proveedores para encontrar opciones que permitan reducir el costo de los dispositivos de videovigilancia y así facilitar su instalación en las unidades de transporte.
Según explicó Cedeño, la intención es que las cámaras instaladas en los taxis puedan estar conectadas al Centro de Operaciones para la Seguridad Vial (CIOS), el sistema que opera Portovial para el monitoreo de seguridad en la ciudad.
El objetivo es que el sistema de videovigilancia en taxis permita generar registros visuales de los viajes y, en caso de incidentes, contar con evidencia que pueda ser revisada por las autoridades o los organismos de control.
Uso de GPS como medida preventiva
Mientras el proyecto de instalación de cámaras en taxis continúa en análisis, varios conductores han optado por implementar dispositivos GPS en sus vehículos como una medida adicional de protección.
En Portoviejo circulan alrededor de 2.000 taxis y cerca del 40 % de las unidades ya cuenta con sistemas de rastreo satelital instalados en los vehículos, explicó el dirigente.
La inversión realizada por los conductores para colocar estos equipos de geolocalización oscila entre USD 120 y 150 dólares, dependiendo del tipo de dispositivo y del servicio contratado.
Estos sistemas permiten localizar los vehículos en tiempo real, lo que facilita el seguimiento de las unidades en caso de robos o emergencias durante las jornadas de trabajo.
Robos motivaron la iniciativa
La propuesta de instalar cámaras de seguridad en taxis surgió luego de los robos de vehículos registrados durante el 2025, situación que generó preocupación entre los conductores del servicio de transporte.
Según explicó Cedeño, la incorporación de dispositivos de rastreo GPS ha contribuido a mejorar la seguridad, ya que ha permitido ubicar vehículos y reducir los riesgos asociados a este tipo de delitos.
El dirigente señaló que estas herramientas han ayudado a disminuir los índices de robos de taxis en Portoviejo, lo que ha impulsado al gremio a continuar buscando nuevas alternativas tecnológicas para reforzar la protección de las unidades.
Por ahora, los representantes del sector esperan concretar acuerdos con nuevos proveedores de cámaras de seguridad, con el objetivo de avanzar en la implementación del sistema de videovigilancia en taxis durante este año.