El atentado armado registrado el miércoles 8 de abril en la terminal terrestre de Bahía de Caráquez, cantón Sucre, dejó tres personas fallecidas y evidenció un esquema de extorsión en el que víctimas habrían pagado hasta 1.000 dólares semanales, según informó la Policía Nacional del Ecuador.

Las víctimas fueron identificadas como Segundo Rodríguez Ángel, Mero Figueroa, y Darwin López, quienes se encontraban en la zona de taxistas de la terminal cuando fueron atacados por sujetos armados que se movilizaban en motocicleta.

El hecho generó conmoción entre trabajadores y testigos, quienes presenciaron el ataque en un área de alta concurrencia. Posteriormente, se confirmó una tercera víctima mortal, lo que elevó el impacto del suceso en la comunidad.

De acuerdo con información policial, el ataque estaría vinculado a un contexto de violencia derivado de actividades delictivas en la zona, particularmente relacionadas con extorsión.

Extorsión sistemática a transportistas

Durante las investigaciones, una agente de inteligencia indicó que miembros de una cooperativa de transporte, ubicada en la terminal, habrían sido víctimas de cobros ilegales durante aproximadamente tres años.

Según los testimonios recopilados, los afectados habrían pagado alrededor de 1.000 dólares semanales, en lo que se conoce como "vacunas", una práctica asociada a estructuras delictivas.

Las autoridades señalaron que esta cooperativa cuenta con cerca de 39 a 40 socios, quienes no habrían presentado denuncias formales pese a los pagos recurrentes.

Llamado a denunciar y acción de la UNASE

La Policía enfatizó que la falta de denuncias dificulta la intervención oportuna frente a estos delitos. En ese sentido, hizo un llamado a las víctimas de extorsión a reportar estos hechos.

Las investigaciones están siendo lideradas por la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (UNASE), que, según las autoridades, resuelve la mayoría de los casos relacionados con este tipo de delitos.

Además, se indicó que los grupos delictivos estarían utilizando métodos como la entrega de credenciales falsas a víctimas, incluyendo pescadores, taxistas y comerciantes, como parte del esquema de control y cobro.

Investigación y operativos en marcha

Las autoridades informaron que se encuentran recopilando indicios clave, entre ellos registros de cámaras de seguridad, movimientos financieros y cuentas utilizadas para recibir los pagos.

También se están analizando videos y otros elementos que permitan identificar a los responsables del ataque y de las extorsiones.

La Policía señaló que se han desplegado unidades de inteligencia para ejecutar operativos en el sector y avanzar en la localización de los implicados.

Contexto de violencia en la zona

El caso se enmarca en un escenario de violencia en la provincia de Manabí, donde se han registrado hechos relacionados con narcotráfico, microtráfico y extorsión.

Autoridades recordaron que en semanas anteriores también se reportaron incidentes violentos en la zona, incluidos ataques a pescadores y hallazgos de droga en operativos.

La Policía reiteró que estos delitos están vinculados a la presencia de organizaciones criminales que buscan controlar actividades económicas locales.

Compromiso institucional

Las autoridades aseguraron que el caso no quedará en la impunidad y que se continuará con las investigaciones hasta dar con los responsables.

Asimismo, reiteraron el llamado a la ciudadanía a no acceder a pagos extorsivos y a colaborar con información que permita fortalecer las acciones de seguridad.

El atentado en Bahía de Caráquez pone en evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de denuncia y control frente a delitos que afectan directamente a sectores productivos y de transporte.