El policía Bryan Alexander Chango Centeno, de 27 años, perdió la vida la noche del 2 de febrero de 2026 tras un accidente de tránsito ocurrido en la vía El Empalme, a la altura de la Unidad Educativa UEPAC, cuando se movilizaba en motocicleta desde Quevedo hacia su domicilio, informó la Policía Nacional del Ecuador. Su arma desapareció.

El accidente

De acuerdo con el reporte policial preliminar, el uniformado impactó su motocicleta contra una camioneta color plomo mientras circulaba por la mencionada vía. Equipos de emergencia acudieron al lugar para brindar asistencia, pero confirmaron el fallecimiento del agente debido a la gravedad de las lesiones.

Chango Centeno había finalizado su jornada laboral en el Distrito Mocache y se dirigía a Quevedo para descansar. El siniestro se registró en un tramo cercano a un centro educativo, lo que obligó a cerrar temporalmente la vía mientras se realizaban las pericias.

Arma desaparecida

Durante el levantamiento del cuerpo, personal forense detectó una irregularidad: la funda del arma de dotación estaba vacía. En el sitio únicamente se encontraron el cinturón policial y el chaleco antibalas del uniformado.

Según la información oficial, no se hallaron la pistola reglamentaria ni la radio de comunicación que el agente portaba al terminar su turno. Este hecho motivó la apertura de una investigación paralela al accidente de tránsito.

Líneas de investigación

La Policía Nacional analiza dos hipótesis principales. La primera plantea que terceras personas que transitaban por el lugar habrían sustraído el arma y otros equipos tras el accidente. La segunda línea no descarta que el uniformado haya sido seguido y que el siniestro no haya sido fortuito, con el objetivo de robarle sus pertenencias.

Unidades especializadas recaban versiones de testigos, revisan cámaras de seguridad del sector y ejecutan pericias técnicas para esclarecer lo ocurrido.

Perfil del uniformado

Bryan Alexander Chango Centeno era oriundo de Latacunga y formaba parte de la institución policial desde hace cuatro años, de los cuales uno laboró en Quevedo. Al momento del hecho, se encontraba en curso de ascenso a cabo segundo y esperaba su traslado institucional, previsto para marzo.

Sus familiares permanecían en la morgue de Quevedo a la espera de la autopsia legal, procedimiento necesario dentro de la investigación.

Investigación en curso

Las autoridades indicaron que el caso continúa en investigación tanto en el ámbito de tránsito como en el penal, debido a la desaparición del arma. Hasta el cierre de esta nota, no se han reportado detenidos ni se ha confirmado una hipótesis oficial.