La científica ecuatoriana Patricia Castillo Briceño, docente universitaria y exploradora de la Antártida, advirtió que el cambio climático ya genera efectos sobre los ecosistemas marinos y las especies de importancia ecológica y económica para Ecuador. La entrevista se realizó la tarde de este lunes 1 de junio, en el espacio de entrevistas de Manavisión Plus.

Castillo explicó que los ecosistemas no solo tienen valor ambiental, sino que sostienen actividades como la acuacultura, la pesca, el turismo y la protección costera. Por ello, señaló que el deterioro ambiental puede impactar directamente en recursos que son clave para la vida humana y para la economía de las comunidades costeras.

Impacto del cambio climático en especies marinas

La investigadora indicó que, desde el grupo de investigación en biogeoquímica ecuatorial y acidificación oceánica de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, se han realizado estudios con especies locales, entre ellas el camarón Penaeus vannamei, considerado relevante para Ecuador y para la producción acuícola mundial.

Según Castillo, los estadios tempranos de desarrollo del camarón son vulnerables a la acidificación del océano, un fenómeno asociado al cambio climático. La científica la describió como una condición que altera el agua marina y afecta a las especies que habitan en ella. También señaló que exposiciones prolongadas pueden incidir en las tasas de crecimiento de estos organismos.

Ecosistemas conectados

La especialista explicó que no es posible analizar una especie de forma aislada, porque cada organismo cumple una función dentro de la cadena trófica. Si una especie como el camarón se ve afectada, también pueden verse impactadas las especies que dependen de ella como alimento.

Además, llamó la atención sobre acciones cotidianas, como retirar conchas de la orilla del mar. Indicó que estos restos cumplen funciones ecológicas, pues aportan carbonatos que contribuyen a mantener condiciones adecuadas para otros organismos marinos.

El Niño y la preparación

Al referirse al fenómeno de El Niño, Castillo recordó que se trata de un evento natural recurrente, pero advirtió que el desastre no lo causa únicamente el evento, sino la falta de preparación. Señaló que la planificación, la prevención y la gestión territorial son claves para reducir impactos.

La científica mencionó que las lluvias intensas pueden llevar grandes cantidades de sedimentos y químicos desde tierra hacia el mar. Esto puede afectar a organismos como peces, concha prieta, cangrejos y camarones, especialmente por daños en sus branquias o por alteraciones en su hábitat. Estos factores también influyen en el cambio climático.

Planificación y evidencia científica

Castillo también se refirió a la deforestación, el uso inadecuado de quebradas y la falta de planificación urbana. Sostuvo que las políticas públicas deben diseñarse con base en evidencia científica, información histórica, conocimiento del territorio y participación ciudadana.

La investigadora destacó la importancia de integrar a la academia, las comunidades, los sectores productivos y las autoridades locales y nacionales. A su criterio, la prevención debe combinar conocimiento científico con saberes tradicionales, especialmente de comunidades pesqueras y poblaciones que conocen el comportamiento de los ecosistemas.

Antártida y océanos

Sobre su experiencia en la Antártida, Castillo explicó que esta región cumple un rol fundamental en la regulación climática del planeta. La describió como un espacio que ayuda a mantener aguas frías, nutrientes y condiciones que influyen incluso en especies que llegan a las costas ecuatorianas, como las ballenas jorobadas.

Finalmente, la científica hizo un llamado a reducir el consumo de plásticos, fortalecer la investigación y promover políticas de conservación. Señaló que los países ecuatoriales concentran alta biodiversidad, pero aún requieren mayor inversión en conocimiento para gestionar mejor sus recursos naturales.