Un hombre y una mujer fueron sentenciados a 29 años y cuatro meses de cárcel por la violación a una adolescente de 15 años.
La Fiscalía informó que Diego P., fue sentenciado como autor directo, y Andrea M., como coautora, del delito de violación. Los hechos ocurrieron el 1 de enero de 2022 en una vivienda familiar en la parroquia Tarqui de Manta, provincia de Manabí, donde los ahora sentenciados —primo paterno del padre de la víctima y su esposa— la encerraron en una habitación y cometieron la agresión sexual.
La denuncia se presentó un año después, tras síntomas de salud derivados de una enfermedad contraída por la menor durante la violación.
Lo ocurrido
La víctima viajó desde Quito con su familia para celebrar el Año Nuevo en casa de familiares en Tarqui. Tras retirarse a una habitación, Diego P. y Andrea M., ingresaron, la encerraron y perpetraron el delito, dice el informe fiscal. La joven guardó silencio por temor y vergüenza hasta que, un año más tarde, los malestares físicos la obligaron a confesar lo ocurrido a su madre.
La mujer presentó la denuncia y se dio inicio a una investigación que recopiló pruebas suficientes para el juicio.
Audiencia de juicio
Durante la audiencia de juzgamiento, la Fiscal a cargo presentó medios probatorios clave. Entre ellos destaca el testimonio anticipado de la víctima, donde detalló los hechos e identificó claramente a los responsables.También se incorporaron testimonios de los padres de la adolescente y del médico ginecólogo que la atendió inicialmente.
Los informes periciales fueron determinantes: pericias médico-legal, psicológica y de entorno social confirmaron las afectaciones físicas y emocionales, así como la situación de vulnerabilidad de la menor al momento de los hechos.
El Tribunal acogió la solicitud fiscal y aplicó la pena máxima prevista, incrementada por circunstancias agravantes.
Pena por violación
El delito de violación está tipificado en el artículo 171 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), con una sanción de 19 a 22 años de privación de libertad.
En este caso se aplicaron agravantes por la condición de la víctima (adolescente), el vínculo familiar del agresor principal, el uso de encierro y las secuelas generadas, lo que justificó la condena agravada a 29 años y cuatro meses de cárcel.
Delitos sexuales
Ecuador enfrenta un persistente desafío con los delitos sexuales, particularmente contra niñas, niños y adolescentes.
Según datos de la Fiscalía, en 2025, solo entre enero y septiembre se reportaron alrededor de 5.898 denuncias de abuso sexual a nivel nacional, con Pichincha, Guayas y otras provincias concentrando gran parte de los casos; Manabí también registra cifras significativas.
En el Distrito Manta (que incluye Montecristi y Jaramijó), la violencia sexual contra menores ha sido calificada como preocupante por autoridades locales. Estos delitos ocurren frecuentemente en entornos familiares o cercanos, donde la confianza de las víctimas dificulta la denuncia inmediata.