Los padres de una bebé de diez meses que estuvo internada en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Verdi Cevallos Balda presentaron una denuncia en la Fiscalía Provincial de Manabí por presunta mala práctica médica.

La familia sostiene que la menor ingresó a la casa de salud el domingo 3 de mayo por un cuadro de vómito y que, desde entonces, su estado se agravó progresivamente hasta quedar intubada y en coma inducido. La madrugada del domingo 17 de mayo fue transferida al Hospital Pediátrico Baca Ortiz, en Quito, según informó su papá.

José Véliz y Gabriela Morales, padres de la niña, aseguran que durante todos esos días recibieron diagnósticos cambiantes, información contradictoria y presuntos malos tratos por parte de personal médico. 

La denuncia por presunta mala práctica médica fue presentada el viernes 15 de mayo de 2026. Según indicaron los familiares de la menor, también enviaron un oficio a la coordinación zonal 4 de Salud para poner en conocimiento el caso.

Aseguran que el cuadro médico cambió varias veces

"Efectivamente, la niña entró con un cuadro de vómito el domingo 3 de mayo. La atendieron, le pusieron suero y en la noche detectaron que era una gastroenteritis. Al otro día dijeron que era una invaginación intestinal. Después dijeron que era un divertículo de Meckel y que le habían sacado el apéndice para que no sufriera más adelante. De ahí dijeron que era un cuadro peritoneal. Posteriormente, que era un paro cardíaco. Y de ahí se fueron al cerebro, dijeron que era una encefalopatía", manifestó Véliz.

Aseguró que posteriormente les informaron que la menor habría adquirido una bacteria dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. Por otra parte, manifestó que durante las intervenciones médicas realizadas en el hospital Verdi Cevallos Balda les solicitaron comprar medicamentos e insumos que posteriormente volvieron a pedirles porque, presuntamente, se habrían perdido. "Hemos recibido mucho maltrato de parte de los doctores y de todo el personal médico. Compramos hilo, gasa, guantes, bisturí y se perdieron", sostuvo.

La familia dice que cubrió gastos médicos y recibió información contradictoria

Gabriela Morales, madre de la menor, indicó que durante los días de hospitalización también debieron asumir gastos relacionados con exámenes y atención médica especializada. "Hemos hecho la forma por conseguir todo para nuestra hija. Le mandaron a hacer un electroencefalograma ahí mismo. Todo es gestionado por los médicos de ahí. Trajeron otro médico, nosotros le pagamos", relató.

Ante las dudas y la falta de respuestas claras, los padres solicitaron una reunión con médicos y autoridades del hospital. Morales aseguró que el encuentro se realizó el jueves 14 de mayo y que durante esa conversación detectó nuevas diferencias entre las explicaciones entregadas anteriormente y las versiones expuestas en ese momento.

Los padres pedían el traslado de la menor

Mientras la bebé permanecía internada en cuidados intensivos en Portoviejo, sus padres aseguraron que una de sus principales preocupaciones era lograr el traslado hacia otra casa de salud. Según indicaron, ese pedido fue incluido en el oficio presentado ante las autoridades sanitarias.

Entre lágrimas, Morales insistió en que lo único que buscan es que el caso sea escuchado y que otras familias no atraviesen una situación similar. "Prácticamente mi niña está muerta. Su cerebro está muerto porque no reacciona", sostuvo.

"Es una niña inocente. Solamente fuimos por un vómito y mire a dónde estamos ahorita", expresó Morales. La pareja, oriunda de El Florón 5 de Portoviejo, tiene además otros dos hijos.

Sobre el caso, el departamento de Comunicación de la coordinación zonal 4 de Salud indicó que no se pronunciarían, ya que el caso se encuentra en investigación.