La Unidad Nacional de Investigación de Delitos Contra el Ambiente y Naturaleza (UNIDCAN) ejecutó un operativo en el aeropuerto de Guayaquil y en el sector de Mapasingue, que culminó con la aprehensión de cuatro personas, entre ellas una ciudadana extranjera, por su presunta vinculación con delitos contra la flora y fauna silvestre. Durante la intervención fueron retenidos 658 ejemplares de pepino de mar (Isostichopus fuscus) en estado de conservación.
Según información proporcionada por la Policía Nacional, las acciones operativas se desarrollaron como parte de las investigaciones orientadas a combatir el tráfico y comercialización ilegal de especies protegidas.
Las autoridades señalaron que entre los aprehendidos se encuentran tres ciudadanos ecuatorianos y una ciudadana de nacionalidad china.
Operativo en dos puntos de Guayaquil
Las diligencias fueron ejecutadas de manera coordinada por personal especializado de la UNIDCAN en el aeropuerto internacional de Guayaquil y en el sector de Mapasingue.
Como resultado del procedimiento, los agentes lograron identificar y retener una importante cantidad de pepinos de mar, especie cuya extracción y comercialización está regulada debido a su importancia ecológica.
Las investigaciones buscan determinar el origen, destino y posibles responsabilidades relacionadas con el traslado de los especímenes encontrados.
Evidencias retenidas
Durante el operativo, los uniformados levantaron varios indicios que fueron incorporados a la investigación.
Entre las evidencias retenidas constan 658 pepinos de mar en estado de conservación, una maleta de viaje, un pase de abordar, cuatro teléfonos móviles y un vehículo.
Todos los elementos fueron ingresados bajo cadena de custodia para las pericias correspondientes.
Investigación por presuntos delitos ambientales
La Policía informó que los cuatro ciudadanos fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para el desarrollo de las diligencias judiciales y la respectiva audiencia de flagrancia.
Asimismo, se indicó que uno de los aprehendidos registra antecedentes judiciales por un delito distinto al que actualmente se investiga.
El caso continúa en etapa investigativa, mientras las autoridades ambientales y judiciales determinan si existieron infracciones relacionadas con la protección de especies silvestres y los recursos marinos del país.
La retención de los ejemplares forma parte de las acciones que ejecutan las instituciones del Estado para combatir delitos ambientales y proteger la biodiversidad ecuatoriana.