En una nueva escalada de la crisis laboral que vive el Municipio de Manta, los obreros de la Dirección de Higiene se paralizaron este viernes 17 de abril de 2026 para reclamar el pago de sueldos atrasados correspondientes a febrero y marzo, además del 50% restante del decimocuarto sueldo.
La protesta fue liderada por Roberto Vera, secretario general del Sindicato de Obreros del Municipio, quien denunció que los incumplimientos se han vuelto una constante en los últimos tres años de la actual administración.
No hubo recolección de desechos
La paralización inició desde las 07h00 en los exteriores del patio de Higiene. La presencia de los obreros allí impidió estratégicamente que los carros recolectores de basura contratados salgan a trabajar. Desde la tarde del jueves, en varias calles de la ciudad las fundas de basura empezaron a acumularse, evidenciando una nueva crisis en la recolección de basura a causa de los sueldos impagos de los obreros.
La alcaldesa Marciana Valdivieso, por su parte, reconoció la situación y la necesidad de los trabajadores, pero defendió la gestión municipal al asegurar que la deuda se saldará una vez que el Gobierno Nacional envíe los recursos adeudados al cabildo.
Sólo la mitad del décimo
Roberto Vera calificó la situación como "gravísima" y enfatizó que los atrasos recurrentes traen consigo malestares y complicaciones internas para las familias de los trabajadores. Uno de los mayores inconvenientes es la incapacidad para cumplir con compromisos económicos, ya que la gente no quiere fiarles ni darles créditos.
La indignación se profundizó con el pago parcial del décimo cuarto sueldo, el cual fue depositado la tarde del jueves 16 de abril de 2026 (alrededor de las 6 o 7 de la noche), pero solo al 50%. "Eso trajo más reacción, porque eso no es lo que se esperaba; si van a pagarlo, paguen lo completo", afirmó Vera, explicando que la mitad del pago no resuelve el problema, sino que lo complica más.
El sindicato exige la cancelación inmediata de los meses de febrero y marzo, más el 50% restante del décimo. Ante la propuesta de la Alcaldesa de sostener una reunión, Vera estableció una condición: "Hoy día no queremos tener reuniones si no hay una autoridad de trabajo que avalice lo que ella pueda ofrecer o comprometer".
El riesgo de radicalización
La principal preocupación del gremio es "asegurar la papa, es decir, la comida". Según Vera, la situación se complica por la falta de recursos para comprar alimentos básicos y medicinas, especialmente en hogares con niños, ancianos o enfermos.
Otro obrero que prefirió el anonimato, mencionó haber recibido solo $98 por el 50% del décimo, expresó su desesperación: "No tenemos para pagar los arriendos, no tenemos para el agua, para el internet y para muchas cosas, para nuestras enfermedades. Es una desesperación totalmente dura". Cuestionó el discurso de la Alcaldesa sobre el concepto de "familia", contrastándolo con el incumplimiento de los pagos.
El líder sindical también puso en el foco la situación de los recolectores de desechos, quienes están en el nivel salarial más bajo ($470), a $91 de la base de $561. Denunció que una propuesta de aumento salarial de $30, obtenida tras un tribunal, fue enviada a la Corte Constitucional para ser declarada nula. Vera advirtió que, si no se resuelve el conflicto, las medidas se radicalizarán, pero siempre bajo consulta jurídica. Además, se desmarcó de cualquier trasfondo político, enfocando el reclamo en la parte laboral y el cumplimiento de la ley.
La respuesta del Municipio
La alcaldesa Valdivieso abordó la protesta de los obreros y el atraso salarial, atribuyendo la causa principal a la falta de transferencia de recursos por parte del Gobierno Nacional.
La propuesta del municipio es "firme": los sueldos se pagarán "una vez que me llega el recurso por parte del gobierno nacional, que es el modelo de equidad en este momento pendiente febrero, marzo y abril". La Alcaldesa señaló que la crisis es un problema generalizado que enfrentan varias alcaldías en el país, debido a que los recursos locales son limitados y también llegan con retraso.
Valdivieso detalló el faltante financiero: el Gobierno adeuda a Manta cerca de $7 millones de dólares. Para ponerse al día con el personal, el Municipio necesitaría "un poquito más de 2 millones de dólares", lo que cubriría los sueldos pendientes y la totalidad del décimo, se informó.
Sobre el pago del 50% del décimo, la Alcaldesa defendió la acción como un "primer abono" realizado con la recaudación propia, debido a su "compromiso". "Comprendemos porque la crisis golpea la puerta de estos hogares... yo lo hice con la mejor intención y obviamente con diálogo, porque yo he tenido varias reuniones con el sindicato", concluyó Valdivieso.