La viceprefecta del Azuay, Alexandra Quintanilla, se pronunció el 4 de marzo de 2026 sobre el operativo de tránsito ocurrido el 28 de febrero en Cuenca, donde agentes de la Empresa de Movilidad de Cuenca (EMOV) le solicitaron una prueba de alcoholemia. La autoridad fue sentenciada a 30 días de prisión por negarse a la prueba de alcotest, según resolución judicial emitida tras el procedimiento.

Pronunciamiento de la viceprefecta

La autoridad provincial difundió un comunicado de prensa en el que expuso su versión sobre el procedimiento realizado durante el operativo de control de tránsito. En el documento, Quintanilla aseguró que "nunca me encontré en estado etílico", afirmación que presentó para aclarar las circunstancias del incidente registrado en Cuenca.

Según el comunicado, durante el control observó que una mujer estaba siendo sometida al uso de gas por parte de agentes. Esa escena generó preocupación y motivó su intervención verbal.

Detalles del operativo de tránsito

Quintanilla explicó que los agentes solicitaron que se realice la prueba de alcoholemia durante el operativo de control. La viceprefecta indicó que entregó la matrícula del vehículo a los funcionarios de tránsito. Sin embargo, afirmó que el documento se extravió mientras estaba bajo custodia de un agente. En su comunicado señaló que insistió en realizar la prueba, pero sostiene que no le permitieron completarla durante el procedimiento.

La autoridad provincial también mencionó que enfrentó problemas de salud durante el proceso posterior al operativo. En el documento señaló que presentó episodios de epilepsia, lo que derivó en que recibiera sedación durante parte de la jornada. De acuerdo con su versión, esa situación ocurrió "incluido el momento de la formulación de cargos", según el comunicado difundido la noche del 4 de marzo.

Resolución judicial del caso

El caso fue analizado por un juez tras el procedimiento realizado durante el control de tránsito en Cuenca. Según el dictamen judicial, los agentes de la EMOV indicaron que durante el operativo percibieron aliento a licor en la viceprefecta. Además, el informe señala que durante el procedimiento habría intentado inducir al error a los agentes, ya que presentó una identificación que correspondía a otra persona.

Tras el análisis del caso, la autoridad judicial resolvió sentenciar a Alexandra Quintanilla a cumplir 30 días de prisión por negarse a la prueba de alcoholemia. En el comunicado, Quintanilla indicó que confía en el desarrollo de los procedimientos legales para esclarecer lo ocurrido.

"Confío plenamente en que la verdad se esclarecerá a través de los procedimientos legales correspondientes", señala el documento difundido por la viceprefecta del Azuay. El pronunciamiento se publicó tres días después de la sentencia judicial, mientras el caso continúa dentro de los procesos legales previstos por la normativa ecuatoriana.