El vestuario del Real Madrid atraviesa uno de sus momentos más convulsos de los últimos tiempos. Un día después del primer enfrentamiento entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, un nuevo incidente entre ambos futbolistas en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Valdebebas agrava de manera sustancial la crisis interna que vive el club blanco.
Según informó el diario Marca, citando fuentes del vestuario, el episodio fue catalogado por varios integrantes de la plantilla como "el más grave jamás vivido en Valdebebas". Este incidente ocurre a pocos días del Clásico ante el FC Barcelona, que se desarrollará el domingo 10 de mayo a las 14h00 de Ecuador.
La jornada comenzó con señales evidentes de hostilidad, relata el rotativo. De acuerdo con las mismas fuentes, Valverde se negó a saludar con la mano a Tchouaméni al inicio de la mañana, lo que estableció desde temprano un clima de tensión que se fue intensificando a lo largo de la sesión de entrenamiento. Durante la práctica, las entradas duras se sucedieron de manera reiterada, principalmente por parte del centrocampista uruguayo, lo que habría terminado por encender los ánimos del internacional francés.
Un golpe con herida expuesta
Al concluir el entrenamiento, el conflicto entre ambos jugadores del Real Madrid escaló hasta convertirse en una pelea de alta intensidad dentro del vestuario, que obligó a varios compañeros a intervenir para separar a los implicados. En el transcurso del altercado, Valverde sufrió una contusión de consideración que le provocó una herida abierta.
El centrocampista tuvo que ser trasladado a un hospital para recibir atención médica, según confirmaron las fuentes consultadas por el mencionado medio. Las mismas fuentes precisaron que el golpe recibido por el jugador no fue intencionado por parte de Tchouaméni.
Reunión urgente entre ejecutivos del Real Madrid
La gravedad de lo ocurrido desencadenó una respuesta institucional inmediata. Minutos después del incidente, se convocó una reunión de urgencia en la que participó José Ángel Sánchez, máximo ejecutivo del Real Madrid, y en la que se abrió un expediente disciplinario a los dos futbolistas involucrados.
La reunión fue descrita por fuentes cercanas al club como un "gabinete de crisis sin precedentes", en el que ningún jugador abandonó las instalaciones de la Ciudad Deportiva hasta que se desarrolló el encuentro.
La situación refleja un deterioro profundo del clima interno en un momento de alta exigencia deportiva para el equipo. Según las fuentes que hablaron con Marca, el nuevo conflicto fue considerado "mucho peor" que el registrado el día anterior.
En el seno del Real Madrid, la preocupación por la escalada de tensión ha llegado a los niveles más altos de la dirección, donde se trabaja para encontrar una salida a una crisis que, a día de hoy, no muestra señales claras de resolución. La división interna y el deterioro de la convivencia dentro del grupo son, según las mismas fuentes, una realidad que el club ya no puede ignorar.