La actriz australiana Nicole Kidman reapareció en la alfombra roja de la serie Scarpetta en Nueva York, donde además de generar expectativa por su regreso a la televisión, habló sobre su vida familiar y la posibilidad de compartir proyectos con sus hijas menores, Faith Margaret y Sunday Rose.

Durante una entrevista con la revista People, la ganadora del Óscar fue consultada sobre si le gustaría que las adolescentes siguieran sus pasos en la actuación. Sin embargo, Kidman dejó claro que esa decisión no le corresponde a ella.

"No puedo responder por ellas. Lo que todos sabemos sobre los hijos, y en particular cuando se convierten en mujeres jóvenes, es que no debes responder por ellas", expresó la actriz.

"Ellas deben decir quiénes son"

La protagonista de Big Little Lies (Pequeñas mentiras) sostuvo que su papel como madre es permitir que sus hijas construyan su propia identidad sin imponer expectativas.

"No les digas quiénes son ni qué son. Ellas están para decirte quiénes son. Así que tendrías que preguntarles a ellas", añadió.

Aunque no descartó la idea de compartir escena con Faith Margaret y Sunday Rose en el futuro, insistió en que todo dependerá únicamente de la voluntad de ellas.

"Me encantaría tenerlas conmigo en todo momento, siempre", confesó Kidman. "Siempre dicen: ‘Mamá, mamá, no puedes tener eso’. Pero sí, ¿me interesaría? Por supuesto. Solo quiero que estén conmigo".

Para la actriz, sus hijas ocupan un lugar central en su vida. "Son parte de mí y son mis amores", aseguró.

Cambios en su vida familiar

La vida personal de Nicole Kidman atravesó importantes cambios en los últimos meses tras su separación del músico Keith Urban, con quien compartía la crianza de las adolescentes.

Según información publicada por People, la actriz decidió pasar la última Navidad en Australia junto a sus hijas, priorizando la tranquilidad familiar después de un periodo complicado.

Una fuente cercana indicó que ese momento representó un respiro para la artista. "Esto es todo lo que quería después de un otoño tumultuoso. Solo quería celebrar Navidad en casa", relató el informante.

El acuerdo legal tras la separación estableció que Kidman sería la madre principal en residencia, compartiendo la mayor parte del tiempo con las niñas, mientras Urban contaría con un periodo específico para convivir con ellas.

Una crianza centrada en el bienestar de las niñas

El convenio también contempla que ambos padres asistan a un seminario de crianza conjunta y eviten realizar comentarios negativos sobre el otro frente a sus hijas. De acuerdo con allegados a la familia, la prioridad es mantener un ambiente estable y saludable para Faith Margaret y Sunday Rose.

"Sus hijas viven con Nicole, pero pasan tanto tiempo con Keith como quieren. No hay dramas", explicó una fuente cercana.

Otro informante subrayó que, pese a la separación, ambos continúan trabajando juntos en la crianza. "Nicole y Keith siguen coparentando. El foco está en sus hijas. Ambos quieren crear un entorno estable y de apoyo para ellas".

Experiencias personales que marcan su trabajo

Más allá de su vida familiar, Kidman también ha hablado sobre cómo sus experiencias personales han influido en su carrera artística. En una entrevista con el diario australiano The Sydney Morning Herald, la actriz reflexionó sobre los desafíos emocionales que ha enfrentado recientemente.

Entre ellos mencionó el duelo por la muerte de su madre en 2024 y el proceso personal que vivió tras su divorcio.

"Estoy bien. Estoy manteniéndolo estable. Ese es un buen lugar para estar", afirmó sobre su presente.

Estas vivencias también se reflejaron en su trabajo interpretativo en Scarpetta. "Amo absorberlo", comentó sobre su proceso creativo.

"No fue algo que exploré en relación a mis padres, pero sí tengo en mi experiencia la pérdida, el dolor, la resiliencia, el deseo de seguir adelante, el conflicto... todo eso", explicó.

A sus 58 años, Kidman reconoce que cada etapa de la vida le aporta nuevas herramientas para su trabajo actoral.

"A esta edad he experimentado mucho y sigo experimentando, a medida que entran en juego las diferentes partes de ser una mujer de 58 años", concluyó.