La administración de la Sala MAC de Manta se ha convertido en el epicentro de una controversia entre el Viceministerio de Cultura y Patrimonio y la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Manabí.

La presentación del nuevo modelo de gestión, encabezado por la viceministra de Cultura, Romina Núñez, ha generado reacciones encontradas en el sector cultural de la provincia.

Durante su intervención, Núñez aseguró que la decisión de asumir la administración del espacio responde a la necesidad de ordenar el marco legal para permitir inversiones en infraestructura. Según explicó, el objetivo no es cerrar ni desmerecer el trabajo realizado por la Casa de la Cultura, sino fortalecer el funcionamiento de la sala y ampliar sus servicios.

La funcionaria recordó que la Sala MAC ha pasado por distintas administraciones a lo largo del tiempo, luego de que el Banco Central transfiriera las competencias culturales al Estado. En ese contexto, sostuvo que el Gobierno cuenta con las atribuciones legales para intervenir y mejorar el espacio.

"La única manera de invertir es limpiando el camino legal", afirmó Núñez, al insistir en que esta medida forma parte de un plan más amplio de rehabilitación de espacios culturales en Manabí.

Entre las acciones ya ejecutadas, mencionó intervenciones en el Museo de Manta y el Museo de Bahía, así como futuros trabajos en Portoviejo. La viceministra también destacó que existe apertura para trabajar de manera conjunta con la Casa de la Cultura y los gestores culturales.

Indicó que se contempla la posibilidad de firmar convenios de uso o comodatos que permitan mantener la actividad artística en el lugar, sin afectar la participación de los actores locales.

Postura de la Casa de la Cultura

No obstante, desde la Casa de la Cultura de Manabí la postura es distinta. Su presidente, Carlos Candela, cuestionó el modelo presentado por el Ministerio y aseguró que existe desinformación sobre el proceso. Según dijo, el sector artístico ha manifestado su descontento, principalmente por la forma en que se pretende administrar el espacio.

Candela señaló que el problema no radica únicamente en las mejoras físicas de la sala, sino en el modelo de gestión propuesto, que —según indicó— obligaría a los artistas a postular para acceder al uso del espacio. A su criterio, esto limitaría la autonomía cultural y el acceso de los gestores locales.

Además, Candela afirmó que no ha existido un diálogo efectivo con las autoridades. Aseguró que, pese a múltiples intentos de comunicación, no han recibido respuestas formales por parte del Ministerio. "No ha habido mesa técnica como se afirma", sostuvo, al tiempo que dijo contar con evidencia de los pedidos realizados.

Acciones legales y futuro del espacio

En el ámbito legal, Candela confirmó que la Casa de la Cultura presentó una apelación y que, de no obtener respuesta, acudirán a instancias de mediación e incluso a la Procuraduría General del Estado. Según explicó, consideran que el proceso no ha seguido los canales adecuados y que sus derechos como administradores del espacio están siendo vulnerados.

El presidente también defendió la gestión en la Sala Mac realizada por la institución, asegurando que han cumplido con obligaciones como el mantenimiento de la infraestructura, pago de servicios básicos y adecuaciones necesarias para el funcionamiento de la sala. En ese sentido, rechazó cualquier argumento que sugiera incumplimientos.

El comodato entre la Casa de la Cultura y el Viceministerio de Cultura y Patrimonio fue firmado por 10 años y lleva ejecutado 1 año y 5 meses. (10).