Las mesadas en adolescentes se han convertido en una herramienta utilizada por muchas familias para enseñar administración del dinero y hábitos de ahorro. 

El economista Ricardo Menéndez señala que uno de los principales problemas ocurre cuando los padres entregan dinero sin establecer objetivos, límites o responsabilidades. "La práctica, que busca fomentar independencia y planificación, puede perder su propósito educativo si no existe acompañamiento familiar", expresa.

Falta de reglas y seguimiento

Entre los errores más comunes aparece la ausencia de normas claras sobre el uso de las mesadas. Algunos padres entregan dinero de manera irregular o aumentan el monto constantemente sin una explicación definida. Menéndez aclara que esta situación dificulta que los adolescentes aprendan a organizar gastos y priorizar necesidades.

Otro problema identificado es utilizar las mesadas como castigo o recompensa inmediata. Por ello, el economista recomienda evitar que el dinero se convierta en una herramienta emocional, ya que puede generar una relación inadecuada con las finanzas y el consumo.

Además, sugiere que las familias "conversen con sus hijos sobre ahorro, presupuesto y metas económicas desde edades tempranas"

Monto debe ajustarse a la realidad familiar

El valor de la mesada también representa un tema de discusión entre padres. El experto también recomienda que el monto se ajuste a la edad del adolescente, sus gastos habituales y la capacidad económica de cada familia. "Entregar cantidades excesivas puede incentivar gastos impulsivos, mientras que cifras demasiado bajas podrían limitar el aprendizaje sobre administración del dinero", manifiesta.

En varios hogares, las mesadas cubre transporte, refrigerios escolares o actividades recreativas. Por ello,  aconseja definir qué gastos asumirán los padres y cuáles quedarán bajo responsabilidad del adolescente.

También recomienda promover el ahorro mediante metas específicas, como compras personales o actividades futuras. Esta práctica, según Menéndez, ayuda a fortalecer hábitos de planificación y control financiero.

Educación financiera desde casa

Expertos consideran que enseñar a manejar dinero desde la adolescencia puede contribuir a desarrollar adultos con mayor capacidad para administrar ingresos, evitar endeudamientos y tomar decisiones económicas responsables.

Especialistas coinciden en que la mesada puede convertirse en una herramienta útil para la formación financiera, siempre que exista supervisión, diálogo y objetivos claros dentro del entorno familiar.