El presidente Daniel Noboa informó este 17 de abril de 2026 que las muertes violentas en Ecuador se redujeron un 14% en el primer trimestre del año, con una disminución del 24% en marzo, atribuyendo estos resultados a medidas de seguridad implementadas a nivel nacional, mientras que en el distrito policial Manta, Montecristi y Jaramijó también se registran variaciones en los indicadores de violencia en comparación con 2025.

El balance presidencial, fue presentado durante una cadena nacional en la que el Primer  Mandatario expuso cifras relacionadas con seguridad, economía y obra pública.

En el ámbito de seguridad, Noboa señaló que las acciones adoptadas por el Gobierno han tenido impacto en la reducción de homicidios. Entre las medidas mencionadas se encuentran la aplicación de una tasa de seguridad, la declaratoria de estado de excepción, el toque de queda y operativos coordinados entre fuerzas del orden.

A nivel territorial, los datos muestran comportamientos diferenciados. En el distrito policial conformado por Manta, Montecristi y Jaramijó, en Manabí, las cifras también reflejan una reducción en el número de muertes violentas durante el primer trimestre del año.

Reducción de muertes en el primer trimestre

De acuerdo con los datos oficiales, en el primer trimestre de 2025 se registraron 123 muertes violentas, mientras que en el mismo periodo de 2026 la cifra fue de 107 casos, lo que representa una reducción del 13%.

El análisis mensual también evidencia variaciones significativas. En marzo de 2025 se reportaron 34 muertes violentas, mientras que en marzo de 2026 el número descendió a 24 casos, equivalente a una disminución del 29%.

Estas cifras coinciden con el balance nacional presentado por el Ejecutivo, que sostiene que la tendencia a la baja responde a las políticas de seguridad implementadas en los últimos meses.

Evolución de cifras en lo que va del año

Sin embargo, el comportamiento acumulado hasta el 17 de abril muestra una reducción menor. En lo que va de 2026 se han registrado 122 muertes violentas en el distrito de Manta, frente a 130 casos en el mismo periodo de 2025, lo que equivale a una disminución de apenas el 6%.

Del total de casos registrados en 2026, 83 muertes ocurrieron en Manta, 33 en Montecristi y 6 en Jaramijó, según los reportes oficiales.

Las autoridades mantienen el monitoreo constante de estos indicadores, debido a que las cifras reflejan fluctuaciones dependiendo del periodo analizado y la zona específica.

Hechos recientes y antecedentes

Entre los casos más recientes se encuentra el doble asesinato de Cristhian Ubaldo Mendoza Briones y Anaís Alejandra Bernal Minga, ocurrido el 17 de abril de 2026 en el sector Las Cumbres de Manta.

En la misma fecha, pero en 2025, se registró el asesinato de Gabriel Daniel Chávez Moreira en el barrio Abdón Calderón, lo que evidencia la persistencia de hechos violentos en determinadas zonas del distrito.

Durante todo el año 2025, el distrito policial de Manta, Montecristi y Jaramijó acumuló 519 muertes violentas, de las cuales 100 casos se concentraron en sectores de la parroquia Eloy Alfaro.

Factores asociados a la violencia

Las autoridades policiales han señalado que una parte significativa de las muertes violentas está relacionada con dinámicas delictivas específicas. Según Willian Calle, comandante de la Policía en la Zona 4,  que comprende las provincias de Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas, estos hechos están vinculados principalmente a disputas territoriales y actividades de narcotráfico.

Asimismo, indicó que la mayoría de las víctimas registradas presentan antecedentes penales o algún tipo de vinculación con delitos conexos, lo que forma parte de las líneas de investigación en curso.

Las instituciones de seguridad continúan ejecutando operativos y estrategias para contener estos fenómenos, en coordinación con otras entidades del Estado.

Medidas del Gobierno y seguimiento

El Ejecutivo ha reiterado que las políticas de seguridad seguirán en aplicación durante el resto del año, con énfasis en el control territorial y el fortalecimiento de la presencia policial y militar.

Entre las principales herramientas se mantienen el estado de excepción en zonas priorizadas, restricciones de movilidad mediante toque de queda y acciones focalizadas contra estructuras delictivas.

El Gobierno sostiene que la evaluación de resultados se realizará de forma periódica, con base en indicadores cuantificables como la tasa de muertes violentas y otros delitos de alto impacto.