El Gobierno destinó más de 574 millones de dólares para viviendas de los damnificados, pero hubo contratistas que cobraron sin terminar las casas.

A 10 años del terremoto, en la comuna Las Gilces, de la parroquia Crucita de Portoviejo, varias familias damnificadas aseguran que tuvieron que terminar de construir sus casas con sus propios recursos, mientras que otras, no lo han podido hacer por falta de dinero.

Jazmín Reyes, habitante de esta comunidad, recuerda que su casa se desplomó con el fuerte sismo, perdiendo todo lo que había construido y tras una inspección técnica, funcionarios colocaron un sello rojo que indicaba que era inhabitable.

Reyes menciona que le prometieron que su vivienda sería reconstruida dentro del programa de casas para los damnificados y luego de varias semanas el contratista empezó los trabajos, pero días después, llegaron a hacerle firmar documentos y nunca más volvieron. 

"Ellos (el contratista) me la dieron como construida, pero fue un trabajo inconcluso que no fue bien hecho. Incluso tuve que tumbar una pared que construyeron, pero no estaba bien porque se movía", relata. 

Para terminar de construir la vivienda, a Reyes le tomó cerca de cuatro años. Lo hizo con sus propios recursos, un crédito de 2.500 dólares y con apoyo de sus familiares, pues la ayuda del Gobierno no volvió a llegar.

Millonaria inversión y obras inconclusas

Para los proyectos habitacionales, el Gobierno, a través de lo recaudado por la Ley de Solidaridad, destinó  574’956.739,16 dólares para 146 proyectos de viviendas de los damnificados de diez provincias.

Según información a la que obtuvo acceso El Diario, 62 proyectos correspondieron a Manabí en la que se invirtieron 331’531.400,24 dólares. Los montos más altos para los proyectos de viviendas se destinaron a Pedernales, Manta, San Vicente, Portoviejo, Sucre y Chone, pero en varios de estos cantones se repitió la historia: la obra empezó, pero luego de que le hicieron firmar documentos, el contratista nunca más regresó.

Nancy Demera, conocida como "Chavelita", relata que en la parroquia Crucita y sus comunidades, hubo muchas viviendas que colapsaron y quedaron afectadas tras el terremoto. De la información que recopiló contabilizó alrededor de 500 familias afectadas. 

Sin embargo, sostiene que varios casos no fueron atendidos, pese a que constaban dentro del sistema del Miduvi. "Yo le hice la petición en ese entonces al ministro César Navas. Sí ayudaron mucho por aquí, pero lamentablemente muchas personas se quedaron sin vivienda, hasta yo me quedé sin vivienda"", sostiene.

Su casa fue demolida y, a pesar de que le ofrecieron ayuda, jamás se la construyeron. Calcula que alrededor de 300 viviendas habrían quedado sin construirse en el sector. "En ese entonces vinieron de distintas instituciones para tratar de ayudar y se descubrió que a las personas le habían hecho firmar los documentos y no estaban construidas las viviendas", recalca.

Recursos que se destinaron para proyectos y programas de viviendas

Estos fueron los recursos que la Secretaría de la Reconstrucción asignó a 21 cantones de Manabí para los programas y proyectos de viviendas, luego del terremoto.

CANTÓN Nº DE PROYECTOS INVERSIÓN USD)
24 de mayo 2 403.200,00
Bolívar 2 9'192.960,00
Chone 4 19'335.745,39
El Carmen 3 5'053.440,00
Flavio Alfaro 2 6'500.480,00
Jama 5 16'047.094,05
Jaramijó 3 10'730.980,14
Jipijapa 2 1'760.640,00
Junín 2 1'182.720,00
Manta 3 60'249.579,46
Montecristi 2 5'071.360,00
Olmedo 2 394.240,00
Paján 2 2'190.720,00
Pedernales 5 85'001.387,61
Portoviejo 5 27'452.486,55
Puerto López 2 2'531.200,00
Rocafuerte 2 9'587.200,00
San Vicente 5 31'533.151,14
Santa Ana 2 949.760,00
Sucre 5 21'467.055,90
Tosagua 2 14'896.000,00
TOTAL 62 331’531.400,24

Los proyectos de vivienda estuvieron a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi). Los programas incluyeron la construcción de viviendas en terreno propio, la reparación de viviendas y la construcción en reasentamientos.

Hasta marzo de 2019, el Estado ecuatoriano entregó 34.329 incentivos de viviendas entre reparación, reconstrucción en terreno propio y construcción de proyectos habitacionales. De ese número,  26.767 se ejecutaron en Manabí.

Gloria Lucas, otra de las damnificadas, recuerda que para reconstrucción de las casas el incentivo iba desde 3 mil hasta 5 mil dólares, pero en su caso, la reconstrucción también quedó inconclusa. 

"Nos sentimos decepcionados porque nos hicieron firmar documentos y nunca llegó la ayuda. Según que el contratista se fue con el dinero", expresa, al mostrar el estado de su casa, y agrega que no tiene dinero para reparar las fisuras, el techo y parte de la losa que se cae a pedazos. 

Señalamientos sobre los contratos

A pesar de los incumplimientos y las presuntas irregularidades de contratistas que cobraron sin construir las casas, a 10 años del terremoto no existe ninguna investigación sobre estos casos.

Patricio García Villavicencio, coordinador de la Comisión Anticorrupción capítulo Manabí, cuestiona que la justicia no haya querido actuar por las casas que no se construyeron. 

'Existe una serie de delitos que configuran el hecho de la malversación, porque le dieron el dinero, engañaron a la gente y le hicieron firmar. Lamentablemente, no hay ninguna decisión política para recuperar", sostiene el también jurista.