La Conaie pidió al Gobierno de Ecuador declarar emergencia ambiental en la provincia de Napo, el 2 de febrero, tras la suspensión de toda actividad minera por parte del Ministerio de Ambiente y Energía, debido a contaminación por mercurio, metales pesados y cianuro que afecta ríos, bosques y poblaciones locales.
El movimiento indígena afirmó que la provincia amazónica enfrenta daños acumulados desde hace años. Además, señaló que la minería ilegal opera sin control. Por eso, demandó una respuesta estatal integral. Según la organización, los impactos ambientales comprometen fuentes de agua y medios de vida. También advirtió riesgos sanitarios para familias indígenas y campesinas.
Daños acumulados desde 2007
La Conaie reconoció que Napo sufre los estragos de la minería ilegal desde 2007. En ese periodo, reportó más de 1.300 hectáreas de bosque afectadas por deforestación y remoción de suelos. Asimismo, indicó que varios ríos presentan contaminación visible. Entre ellos constan Jatunyacu, Anzu, Huambuno, Puni, Cotona y Arajuno. Estas cuencas abastecen a comunidades y actividades agrícolas.
Por lo tanto, la organización sostuvo que la degradación afecta la seguridad hídrica y alimentaria. También alertó sobre la pérdida de biodiversidad en zonas sensibles de la Amazonía. El Ministerio de Ambiente y Energía suspendió toda actividad minera en Napo el 2 de febrero. Esa decisión incluyó operaciones legales e ilegales. La medida buscó frenar impactos inmediatos.
La Conaie consideró que la suspensión reconoce la gravedad del problema. En consecuencia, pidió que el Estado avance hacia la remediación. En un comunicado, el movimiento expresó: "Estos contaminantes, vinculados a actividades mineras, han puesto en riesgo fuentes de agua, ecosistemas completos y la salud de comunidades locales".
Propuesta de remediación y control
Además de la declaratoria, la organización propuso planes de restauración ambiental. Esos planes incluirían monitoreo constante y participación comunitaria. También planteó fortalecer los mecanismos de control territorial. De igual modo, solicitó espacios de diálogo vinculantes con pueblos y nacionalidades indígenas.
La Conaie pidió acciones coordinadas entre ministerios, gobiernos locales y comunidades. Así, espera garantizar reparación ecológica y prevención futura. Sin embargo, el movimiento mostró preocupación por el contexto político. La suspensión coincide con la presentación de un proyecto de ley económico urgente relacionado con minería.
Por ello, la dirigencia expresó dudas sobre el alcance de esa iniciativa. Temen que promueva mayor actividad extractiva bajo nuevas reglas. El comunicado señaló: "busca proteger los territorios y las fuentes de agua o preparar el camino para una política extractiva más agresiva bajo nuevas reglas".
Contexto ambiental en Napo
Napo forma parte de la Amazonía ecuatoriana y alberga alta biodiversidad. Además, concentra territorios de pueblos originarios. Por tanto, cualquier intervención impacta ecosistemas y culturas. La minería ilegal se expandió en riberas y zonas boscosas. En consecuencia, generó deforestación, sedimentos y uso de químicos tóxicos.
Finalmente, la Conaie reiteró que la emergencia ambiental en Napo permitiría movilizar recursos técnicos y financieros. También facilitaría controles permanentes y protección del agua.