El cantante puertorriqueño Bad Bunny comenzó este sábado 30 de mayo una serie de conciertos en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid, donde permanecerá hasta el 15 de junio presentando su álbum "Debí tirar más fotos". La llegada del artista ha generado un importante movimiento económico y turístico en la capital española, especialmente en los sectores de la hostelería y el entretenimiento.

La residencia del intérprete de éxitos como Baile inolvidable y Nueva Yol contempla diez presentaciones y una asistencia estimada de 500.000 personas, según datos difundidos por organizaciones empresariales del sector.

La expectativa por los conciertos ha impulsado las reservas en restaurantes y establecimientos de ocio, particularmente en las zonas más céntricas de Madrid.

Restaurantes y comercios registran mayor actividad

De acuerdo con cifras de la plataforma de reservas TheFork, barrios como Malasaña, Chueca y Tribunal concentran el mayor número de reservas durante los días de conciertos, seguidos por sectores como Las Letras, Atocha, Jerónimos, Lavapiés y Embajadores.

Además, otras zonas como Salamanca, Chamberí, Argüelles, Conde Duque y Gaztambide también han experimentado un crecimiento en la demanda respecto al mismo periodo del año anterior.

Hostelería de Madrid estima que los diez conciertos podrían generar un impacto económico de entre 14 y 28 millones de euros en bares, restaurantes y cafeterías de la ciudad. Las previsiones indican que alrededor del 40 % de los asistentes procederán de fuera de la región madrileña.

Refuerzan seguridad y transporte

Ante la masiva asistencia prevista, el Ayuntamiento de Madrid ha desplegado un operativo especial de seguridad con aproximadamente 75 agentes de la Policía Municipal, quienes se encargarán de garantizar la movilidad y el control del entorno del estadio.

Las autoridades también han previsto el uso de drones y otros recursos tecnológicos para reforzar la vigilancia durante los eventos.

Por su parte, Metro de Madrid reforzará el servicio de la Línea 7 durante los días de concierto para facilitar el traslado de los asistentes. El incremento de frecuencias comenzará desde las 18:00 horas y se intensificará al finalizar los espectáculos.

Además de los conciertos, diversas salas y espacios culturales de la ciudad han organizado actividades paralelas y eventos musicales enfocados en la música latina, ampliando el impacto del fenómeno Bad Bunny más allá del escenario y consolidando a Madrid como uno de los principales puntos de encuentro para sus seguidores en Europa.