La actual temporada invernal ha escalado a niveles de emergencia nacional, dejando un saldo de 13 personas fallecidas hasta el cierre de este reporte de domingo. Las intensas lluvias en Ecuador han provocado que la cifra de ciudadanos afectados ascienda a 54.797 personas, distribuidas mayoritariamente en provincias como Guayas y Los Ríos. Ante esta crisis, los equipos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) han intensificado el despliegue de recursos logísticos para mitigar el impacto en las zonas con mayores índices de inundación. Este escenario ha forzado una respuesta inmediata para garantizar la seguridad alimentaria y el refugio de miles de familias damnificadas en diversos cantones.

Durante la jornada de este domingo 15 de marzo, la SNGR informó sobre el envío de un tráiler logístico desde la provincia de Pichincha con aproximadamente 30 toneladas de insumos. Esta operación, coordinada en conjunto con el Cuerpo de Bomberos de Quito y el Voluntariado de Protección Civil, busca movilizar kits complementarios de alimentos hacia la provincia de Los Ríos. Se estima que un total de 350 kits de asistencia humanitaria serán distribuidos en territorio para apoyar de manera directa a 1400 familias afectadas por las lluvias en Ecuador. No obstante, el alcance de estas medidas se limita, por ahora, a cubrir necesidades básicas de supervivencia y pernoctación.

Coordinación de asistencia en el territorio nacional

La situación en la capital de Los Ríos, Babahoyo, continúa siendo crítica tras amanecer bajo el agua este fin de semana. Las persistentes lluvias en Ecuador han provocado que en varios barrios el nivel del agua alcance las rodillas de los habitantes, afectando gravemente a los bienes públicos y privados. El personal operativo del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la localidad ha emitido directrices claras para priorizar la evacuación de grupos de alta vulnerabilidad, tales como adultos mayores y niños. La magnitud del evento ha sobrepasado en algunos sectores la capacidad de respuesta inmediata debido a la recurrencia de las precipitaciones en la zona.

A la crisis logística se suman tragedias humanas que han conmocionado a la opinión pública nacional en los últimos días. El pasado viernes 13 de marzo, se registró el naufragio de una embarcación en Babahoyo con más de 10 personas a bordo, dejando un saldo de varios desaparecidos. Además, este sábado se confirmó el deceso de un hombre de 56 años que murió ahogado dentro de su vivienda inundada tras las intensas lluvias en Ecuador

Comparativa histórica: El precedente financiero de 2025

Hay diferencia marcada entre la gestión de la crisis actual y la ocurrida en marzo del año 2025. En aquel periodo, ante las inclemencias de las lluvias en Ecuador, el Presidente Daniel Noboa dispuso una serie de medidas de alivio económico directo para los afectados. El 5 de marzo de 2025 la Presidencia detallaba la condonación de deudas de hasta USD 10.000 en BanEcuador para familias damnificadas. Esta medida fue parte de una estrategia integral que incluyó la entrega de bonos y seguros campesinos para mitigar las pérdidas en el sector productivo.

Sin embargo, para este marzo de 2026, el panorama respecto al soporte financiero es incierto para los productores y ciudadanos. Mientras que en 2025 se anunció una estrategia de reactivación económica para inyectar recursos en actividades agrícolas afectadas por las lluvias en Ecuador, en la presente etapa invernal aún se desconocen los mecanismos de alivio financiero. Los gremios productivos han manifestado su preocupación, dado que la inversión realizada en cultivos se encuentra actualmente bajo el agua o perdida por los constantes deslizamientos. 

Riesgos hídricos y climáticos persistentes

El reporte técnico de la Secretaría de Riesgos indica que existen 28 ríos desbordados en todo el país, complicando las labores de recuperación. Las continuas lluvias en Ecuador mantienen en alerta roja a sectores como Pimocha y Barreiro en Babahoyo, donde los ríos homónimos han superado sus márgenes naturales. Asimismo, el estado de las vías se mantiene en una condición de transitabilidad restringida; por ejemplo, el tramo Babahoyo - Jujan (E25) presenta acumulación de agua que impide el paso de vehículos livianos. El monitoreo constante de los cuerpos de agua es vital para prevenir nuevos desastres en las provincias de la Costa y Sierra.

Según el pronóstico extendido del INAMHI para este domingo, se espera que las condiciones nubladas y las tormentas dispersas persistan en la región litoral. En Babahoyo, las temperaturas máximas alcanzarán los 30°C con una probabilidad muy alta de nuevas precipitaciones durante la tarde y noche por las lluvias en Ecuador. Adicionalmente, se advierte sobre un índice de radiación ultravioleta nivel 8 (Muy Alto) en Los Ríos, lo que exige precaución adicional para el personal de socorro que trabaja en áreas abiertas. La variabilidad climática sigue siendo el principal desafío para la planificación de la asistencia estatal en el corto plazo.

Desafíos para el sector agroproductivo y social

Desde el inicio de 2026, el país ha registrado un total de 1.805 eventos adversos vinculados a la temporada lluviosa. El impacto de las lluvias en Ecuador se ha manifestado principalmente en deslizamientos (38,36%) e inundaciones (36,86%), afectando a 606 parroquias en 191 cantones. Esta dispersión geográfica de la emergencia dificulta la centralización de la ayuda y requiere una coordinación técnica sin precedentes entre los gobiernos locales y el nacional. La recuperación de la infraestructura vial, como la E25 mencionada en boletines anteriores, es fundamental para normalizar el flujo de productos y la movilidad de los ciudadanos afectados.

A diferencia del enfoque de reconstrucción y alivio crediticio visto en 2025, el 2026 se perfila como un año de retos logísticos extremos y presupuestarios. Las familias esperan que, ante la gravedad de las lluvias en Ecuador, el Ejecutivo retome medidas de apoyo financiero similares a las de la administración pasada para evitar el colapso de los pequeños productores. Mientras tanto, la entrega de kits de alimentos e higiene sigue siendo la principal respuesta tangible para los damnificados que han perdido sus pertenencias y medios de vida bajo el agua.