El 10 de noviembre, en Huntersville, Carolina del Norte (Estados Unidos), Susan "Michelle" Perry, de 54 años, llamó al 911 para reportar el supuesto suicidio de su esposo, Robert "Joe" Perry, de 58 años; sin embargo, tras el análisis de datos digitales y pericias forenses, fue acusada de asesinato en primer grado y detenida, según informes policiales citados por medios locales.

Hallazgo en la vivienda y primera versión

De acuerdo con el reporte policial, los agentes acudieron al domicilio que la pareja compartía tras recibir la llamada de emergencia alrededor de las 13h00. En el interior de la vivienda encontraron el cuerpo de Robert Perry tendido en el suelo, sobre un charco de sangre, con una herida de bala en el pecho.

La mujer se encontraba arrodillada junto a él. A pocos metros, sobre una mesa cercana, estaba el arma de fuego con restos de sangre alrededor. En ese momento, Susan Perry manifestó a los oficiales que había escuchado un ruido similar a una caída y que, al acudir a la oficina de su esposo, lo encontró herido.

Según su primera declaración, al ver la escena llamó inmediatamente al servicio de emergencias. La muerte fue inicialmente tratada como un posible suicidio, mientras se iniciaban las diligencias correspondientes.

Análisis de dispositivos y nuevas sospechas

Durante el proceso investigativo, los detectives descargaron y analizaron los datos de los teléfonos celulares de la pareja. El contenido del dispositivo de Susan Perry generó nuevas líneas de investigación.

Según consta en el informe policial citado por el portal especializado Law & Crime, el teléfono de la mujer registraba búsquedas relacionadas con "cuánto vale el anillo de bodas de su marido", "qué hacer si tu marido quiere el divorcio y no tienes dinero" y "tiros masivos centrales".

Tras estos hallazgos, los investigadores comenzaron a considerar la posibilidad de que la muerte no correspondiera a un suicidio. El pasado 6 de febrero, Susan Perry fue nuevamente citada a declarar ante las autoridades.

Segunda declaración y acusación formal

En esta segunda comparecencia, la mujer ofreció una versión distinta de los hechos. Indicó que la noche anterior a la muerte habían conversado sobre un posible divorcio y que al día siguiente sostuvieron una discusión.

Según su relato, su esposo se dirigió a la oficina, tomó el arma y se sentó con la pistola en la mano. Aunque, de acuerdo con su testimonio, él no le apuntaba directamente, ella aseguró haber temido que pudiera dispararle.

La mujer declaró que intentó quitarle el arma y que, durante el forcejeo, el arma se disparó, impactando en el pecho de Robert Perry. No obstante, la pericia forense determinó que el disparo se produjo a corta distancia.

Los investigadores también señalaron inconsistencias en el relato, especialmente en relación con el tiempo transcurrido antes de llamar al 911 y la ubicación del arma tras el disparo.

Como resultado de la investigación preliminar, Susan "Michelle" Perry fue detenida y acusada de asesinato en primer grado. Permanece recluida en la cárcel del condado de Mecklenburg, y la justicia fijó una fianza de 150.000 dólares. El caso continúa bajo investigación.