Una ecuatoriana brilló desde dentro del momento musical más visto del año. La percusionista y compositora Emilia Moscoso Borja fue parte del ensamble que acompañó a Bad Bunny en el espectáculo del Super Bowl del pasado domingo 8 de febrero, tras una experiencia de años entre la investigación sonora, la fusión de ritmos tradicionales y la creación contemporánea.

Desde su residencia en Los Ángeles, Moscoso relató en entrevista con Contacto Directo que la música la ha acompañado desde niña. Aunque sus primeros estudios fueron en piano, la percusión se volvió su pasión al integrarse a una banda escolar en Quito, un momento que describió como la chispa que encendió su camino profesional.

"La percusión siempre estuvo parte de mi mundo, parte de mi centro", explicó Moscoso, destacando cómo ese lenguaje rítmico definió sus prioridades creativas.

Su carrera la llevó a estudiar en Brasil y en Estados Unidos, combinando tradición clásica y experimentación con sonidos urbanos y populares, una mezcla que ha marcado su enfoque artístico. "Siempre dentro de lo académico, pero aplicándolo en proyectos actuales, urbanos e interesantes", señaló al hablar de su proceso creativo.

De la academia al escenario más grande del deporte

La llegada de Moscoso al Super Bowl fue resultado de años de trabajo con Plenazo Tribe, el grupo con el que explora la plena, ritmo tradicional caribeño que fue integrado al espectáculo de medio tiempo del evento. La invitación, explicó, llegó porque el ensamble ya estaba consolidado en el circuito musical de Estados Unidos, lo que les abrió la puerta para participar en el show. "Todo se alineó perfectamente", afirmó la percusionista sobre la oportunidad.

Moscoso destacó que ser parte de una producción de esa magnitud no se explica únicamente por exposición mediática, sino por una identidad artística sólida y coherente con la propuesta del espectáculo. "No creo que sea solo marketing", dijo, refiriéndose a la importancia de la música, la cultura y el profesionalismo que se entrelazan en la puesta en escena de Bad Bunny.

Además, resaltó que comprender la industria y manejar sus códigos no debe estar reñido con mantener una voz creativa propia. "Como artistas necesitamos usar la ola... conocer la industria puede ser una decisión personal, pero abre posibilidades", reflexionó.

Más que un concierto: visibilidad cultural

Para Emilia Moscoso, participar en el Super Bowl fue también un acto de representación cultural. Destacó la importancia de la presencia del español y los ritmos latinos en un espectáculo global, así como la visibilidad que esto ofrece para músicos y creadores que llevan su identidad más allá de sus fronteras.

"Como artista tienes que saber decir tu verdad... lo que haces es lo que te representa", expresó, al referirse a la dimensión simbólica de su participación ante millones de espectadores.

La experiencia de Moscoso no solo marcó un punto culminante en su carrera, sino que también ejemplifica cómo una trayectoria construida desde la raíz cultural puede encontrar resonancia en escenarios tan amplios como el Super Bowl.