La ilusión de Yailin Proaño y su esposo era rehacer su vida en España junto a Capuccino, el perro que consideran "como un hijo". Sin embargo, el animal permanece en Ecuador desde abril bajo el cuidado de Sara González, mujer a quien la pareja acusa de retenerlo y negarse a devolverlo.
La joven ecuatoriana viajó a España el 31 de diciembre de 2025 por motivos de estudio y dejó temporalmente a la mascota al cuidado de personas de confianza hasta poder llevarlo a Alicante. Tras varios cambios de hogar, Capuccino terminó viviendo con González, quien fue la persona que originalmente le vendió al perro cuando tenía tres meses de nacido.
El conflicto por Capuccino
Según Proaño, el acuerdo siempre fue temporal y nunca implicó regalar ni vender nuevamente al perro. Sin embargo, semanas después de entregarlo, comenzaron los problemas: mensajes sin responder, llamadas ignoradas y finalmente el bloqueo de todas las redes sociales.
La tutora asegura que la última vez que vio a Capuccino fue a través de un video enviado el 20 de abril. Desde entonces, afirma no tener información clara sobre el estado del animal y teme por su bienestar emocional y físico.
Por su parte, Sara González sostiene una versión distinta. En videos publicados en redes sociales afirmó que el perro llegó con problemas de salud, signos de abandono y afectaciones emocionales. Además, negó tener intención de utilizarlo para reproducción o mantener un criadero.
Un caso histórico en Ecuador
La audiencia se instaló este 15 de mayo en la mañana, en la Unidad Judicial Civil de Daule, bajo una acción constitucional presentada por la familia de Yailin. Sin embargo, fue suspendida y reprogramada para las 14:00 del mismo día. Hasta el momento no se han conocido noticias de lo que ocurrió en el juzgado.
El proceso ya genera atención nacional porque el juez ordenó la comparecencia de Capuccino como "persona no humana", algo sin precedentes en el país.
El abogado Rodolfo Robinson explicó que la acción busca restituir inmediatamente al perro con su familia y abrir un precedente jurídico sobre los derechos de los animales en Ecuador. Durante la diligencia, el magistrado enfatizó que el debate no se centra en propiedad, sino en los derechos del animal.
"¿Cómo negar la personalidad de un can que respira y siente?", cuestionó el juez durante la audiencia, recordando precedentes como el caso de la mona Estrellita resuelto por la Corte Constitucional.
La esperanza de volver a abrazarlo
Mientras el proceso judicial continúa, Yailin y su esposo mantienen la esperanza de reencontrarse con Capuccino y finalmente llevarlo a España. El perro cumplirá tres años el próximo 18 de junio, fecha que la pareja sueña celebrar junto a él en Europa.
"Extraño todo de él, hasta que nos despierte en las mañanas", confesó la joven, quien asegura que seguirá luchando hasta recuperar a su mascota.