Un tribunal de Los Ángeles, Estados Unidos, ordenó este miércoles 25 de marzo de 2026 a Meta y Google pagar hasta 3 millones de dólares a una joven demandante, tras determinar su responsabilidad en los daños a la salud mental asociados al uso prolongado de sus plataformas digitales.

Fallo judicial y montos de indemnización

La decisión fue emitida por el Tribunal de Apelaciones del Octavo Circuito, que estableció que Meta deberá pagar 2,1 millones de dólares, mientras que Alphabet (matriz de Google) abonará 900.000 dólares como compensación por daños y perjuicios.

La demandante, identificada como Kaley G. M., argumentó que el uso temprano de plataformas digitales influyó negativamente en su salud mental. Según el caso, comenzó a consumir contenido en YouTube a los seis años y a utilizar Instagram a los nueve.

El jurado determinó que existía responsabilidad en el diseño de estas plataformas, aunque aún debe analizar si corresponde imponer daños punitivos adicionales, lo que podría incrementar el monto total de la sanción.

Argumentos de la demandante y respuesta de las empresas

De acuerdo con la demanda, la joven sufrió ansiedad, depresión y dismorfia corporal, condiciones que atribuyó al uso prolongado de redes sociales. Sus abogados señalaron que el fallo representa un "mensaje inequívoco" sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas.

Por su parte, Meta expresó su desacuerdo con la decisión y anunció que evalúa posibles acciones legales. En un comunicado, la compañía indicó que "no está de acuerdo con el veredicto".

En la misma línea, un portavoz de Google afirmó que el caso "malinterpreta YouTube", defendiendo que la plataforma fue diseñada como un servicio de streaming y no como una red social tradicional.

Contexto y próximos procesos judiciales

Este caso se suma a una serie de demandas en Estados Unidos que cuestionan el impacto de las redes sociales en la salud mental, especialmente en niños y adolescentes.

Para este mismo año, se prevé que un tribunal estatal de California analice otros dos casos relevantes relacionados con la responsabilidad de empresas tecnológicas en situaciones de angustia psicológica, discapacidad física e incluso suicidio.

El aumento de este tipo de litigios refleja una creciente preocupación sobre los efectos del uso intensivo de plataformas digitales y el papel de las compañías en el diseño de sus productos.