Jorge Herrera, exdirigente indígena fue víctima de un presunto intento de secuestro la noche del 19 de marzo de 2026 mientras se desplazaba desde Cotopaxi hacia Quito, según denunció la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y autoridades locales. El hecho ocurrió en el sector de Lasso, en la provincia de Cotopaxi, en medio de la creciente preocupación por la seguridad en el país.
Jorge Herrera, quien presidió la Conaie entre 2014 y 2017, terminó con golpes y heridas en el pecho y los hombros, por lo que fue trasladado a una casa de salud. Imágenes difundidas en redes sociales lo muestran en una camilla mientras recibe atención médica. La organización indígena confirmó el 20 de marzo que el dirigente "se encuentra con vida".
Jorge Herrera presentaba golpes en el cuerpo
La prefecta de Cotopaxi, Lourdes Tibán, indicó que se trataría de un intento de secuestro ocurrido durante el trayecto hacia la capital. Esta versión fue respaldada por el dirigente indígena Apauki Castro, quien también se pronunció sobre el hecho en declaraciones recogidas por medios locales.
En un comunicado oficial, la Conaie expresó su solidaridad con Herrera y afirmó que lo ocurrido "refleja la crítica situación que atraviesa el Ecuador". Además, la organización sostuvo que el caso no es aislado, sino parte de un contexto de violencia en aumento. "Exigimos acciones urgentes frente a la violencia que vive el país", señaló el pronunciamiento.
El incidente se produce en un escenario marcado por medidas de seguridad implementadas por el Gobierno de Daniel Noboa, quien declaró al país en conflicto armado interno al inicio de su administración para enfrentar a organizaciones criminales. Esta política ha generado resultados operativos, pero también cuestionamientos por su impacto y efectividad.
Estado de excepción debido al incremento de delitos
Como parte de estas medidas, desde el 16 de marzo rige un toque de queda nocturno en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, territorios de la Costa que permanecen bajo estado de excepción debido al incremento de delitos.
El caso de Herrera se suma a una serie de hechos violentos registrados en distintas regiones del país, lo que mantiene en alerta a organizaciones sociales y autoridades. Hasta el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con este incidente ni un pronunciamiento oficial detallado por parte de las fuerzas de seguridad sobre las circunstancias del ataque.