Diego Manuel Vera Arteaga, un vaquero de 49 años, fue asesinado a tiros la noche del lunes 4 de mayo de 2026 en el sector El Capricho de la parroquia Boyacá, zona rural de Chone, provincia de Manabí. El crimen ocurrió aproximadamente a las 19:15, cuando tres sujetos armados irrumpieron en su vivienda de madera simulando ser efectivos militares. El ataque, motivado por causas que aún se investigan, se ejecutó tras someter a la familia de la víctima, dejando al hombre sin vida en la sala del inmueble con múltiples impactos de bala.
Detalles del ataque en la parroquia Boyacá
El hecho violento se desarrolló en una zona de difícil acceso, específicamente en el sitio conocido como El Capricho. Según los informes preliminares de la Policía Nacional, los atacantes llegaron al lugar en una camioneta, descendieron del vehículo y entraron por la fuerza a la vivienda de construcción de madera donde residía Vera Arteaga. Los perpetradores utilizaron tácticas de engaño para ganar acceso rápido a la propiedad.
De acuerdo con el testimonio de la conviviente de la víctima, los individuos portaban armamento y se identificaron falsamente como militares para amedrentar a los ocupantes. Bajo amenazas de muerte, los sicarios obligaron a Diego Vera a lanzarse al piso en el área de la sala, mientras que su esposa y sus hijos fueron encerrados en una de las habitaciones de la casa para evitar que interfirieran en el acto criminal.
Intervención de Criminalística y hallazgos
Segundos después del confinamiento de la familia, se escucharon múltiples detonaciones de arma de fuego. Tras confirmar la huida de los sospechosos en el vehículo en el que arribaron, los familiares salieron de la habitación y encontraron el cuerpo de Vera Arteaga sin signos vitales. Los disparos fueron dirigidos principalmente a la zona craneal, asegurando el deceso inmediato de la víctima en el lugar de los hechos.
Al sitio arribó personal de Criminalística, quienes realizaron la inspección técnica del área. Durante el procedimiento, los peritos recolectaron al menos seis vainas percutidas de calibre 9 milímetros, las cuales forman parte de las evidencias físicas para determinar el tipo de armamento utilizado. Agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) iniciaron la fijación de la escena y el levantamiento de información preliminar.
Primer crimen tras inicio de restricciones
Este suceso adquiere relevancia en el contexto de seguridad ciudadana, ya que representa el primer asesinato reportado en la provincia de Manabí desde que entró en vigencia el toque de queda decretado la noche del domingo previo. El incremento de la vigilancia en las zonas urbanas parece haber desplazado la actividad delictiva hacia los sectores rurales del cantón Chone, donde la respuesta policial enfrenta retos logísticos por la geografía del terreno.
El cuerpo de Diego Manuel Vera Arteaga fue trasladado por las unidades especializadas hacia el Centro Forense de Portoviejo para la realización de la autopsia de ley. Hasta el momento, las autoridades no han determinado un móvil claro para el sicariato, debido a que los allegados no reportaron amenazas previas ni aportaron datos que faciliten la identificación de un conflicto personal o bandas criminales involucradas.
Antecedentes violentos en el cantón
La violencia en Chone no es un hecho aislado. Apenas 24 horas antes, el domingo 3 de mayo, se reportó el hallazgo de otro cuerpo en la zona rural. La víctima fue identificada como Moisés Javier Soledispa, de 18 años, cuyo cadáver fue localizado en el sector Simbocal, en la vía que conecta a Chone con el cantón San Vicente. El joven fue encontrado maniatado y en posición de cúbito ventral (boca abajo).
En el caso de Soledispa, el reporte de la Dinased confirmó que presentaba al menos tres impactos de bala en la cabeza. El hallazgo ocurrió cerca de las 17:40 por moradores del sector, quienes inicialmente no pudieron identificar al fallecido por la falta de documentos de identidad. Al igual que en el caso de Vera Arteaga, el temor a represalias ha limitado la colaboración de los testigos presenciales con las unidades de inteligencia.
Investigaciones en curso y medidas de seguridad
La Fiscalía General del Estado, a través de su delegada de turno, ha dispuesto el inicio de las diligencias investigativas para ambos casos. Se están coordinando operativos en los ejes viales cercanos a la parroquia Boyacá y el sector Simbocal para localizar la camioneta descrita por los testigos. Las autoridades también analizan si existe una conexión entre los crímenes reportados en menos de 48 horas en jurisdicción de Chone.
La Policía Nacional ha intensificado el patrullaje en las zonas periféricas del cantón para evitar nuevos incidentes. Se hace un llamado a la ciudadanía para aportar información de manera reservada que permita esclarecer el paradero de los tres sujetos que, fingiendo ser autoridad, perpetraron el asesinato del vaquero en El Capricho. Las investigaciones continúan bajo reserva mientras se esperan los resultados de las balísticas comparativas.